Capítulo XX
La Mujer vota
La mujer es igual al hombre o el hombre es igual a la mujer en cuanto a derechos y leyes públicas se refiere. Ciudadanas y ciudadanos, la Ciudadanía, pero esto tan lógico y justo costó mucho ganarlo para la Historia (sobre todo para la Historia llamada Occidental, porque todavía muchas culturas o naciones discriminan severamente a la Mujer). Esta Historia Occidental y en cuanto a beneficios para la Mujer se refiere, Historia Humana, tiene su arranque a partir de la segunda mitad del siglo XIX, donde comenzaron algunas mejoras para la clase obrera. El auge económico de la clase media conllevó una relativa subida de los salarios de obreros y campesinos. Atenuándose así la miseria de las clases bajas que, aún siendo todavía insuficiente, marcó un hito en la Historia. Sin duda alguna el capitalismo salvaje de los tiempos anteriores que crearon grandes bolsas de miseria entre la población fue suavizándose sin llegar a desaparecer. Ayudaron nuevos adelantos tecnológicos y médicos, líneas ferroviarias y el telégrafo, que conectaron mejor a naciones, ciudades y municipios. El siglo XIX también revolucionó la medicina preventiva y el diagnóstico, en 1841 se creó el primer departamento dermatológico. En 1848 comenzó a emplearse el éter para sedar a los pacientes, y mediante calor se aplicaba la práctica quirúrgica de la asepsia y la antisepsia, consiguiendo así disminuir drásticamente las tasas de mortalidad tras las operaciones.



