viernes, 18 de mayo de 2012

Porqué soy de 15M


Porqué soy de 15M

Mi vida privada es un cajón desastre, supongo que como otras vidas privadas que he conocido, quizás con otros sabores u olores, pero un cajón desastre. Así, con permiso de la lectura, la dejaré a un lado y me centraré en mi vida pública. Soy ciudadano de varias ciudadanías, municipal, provincial, autonómica, soberana, transnacional y de otras que estoy descubriendo poco a poco, como la ciudadanía humana. Siendo adolescente, como a muchos, me di de bruces con la realidad social, tan injusta en tantas ocasiones con los más pobres y los más débiles. Por lo tanto mi estado de indignación está parejo a mi entrada en el mundo adulto. Podría decir tranquilamente que mi cordura pública está indignada desde que nació.

Como viví algo de la Guerra Fría mientras España despertaba a una nueva democracia, mi indignación nació mundial. Tanto dinero en armas nucleares para estar preparados en destruir el mundo mientras cientos de millones de humanos pasaban hambre. Intolerable, y peor aún, un verdadero mazazo para cualquier conciencia adolescente que se asomaba a comprender el mundo humano. Pero cayó el Muro de Berlín y una nueva ola de democracia bañó al mundo, no sólo a España, también a los países del Este europeo y a gran parte de Hispanoamérica y algunos países asiáticos, mientras África tomaba la democracia sólo como fachada. Aún así el hambre y enfermedades como el sida o la malaria asolaban a muchos millones de humanos.

España crecía democrática y económicamente, ya instalada sólidamente en la Unión Europea, pero en medio de una injusticia mundial para los países pobres. Y así apareció el nuevo milenio en España, con una nueva moneda, el euro, y una gigantesca burbuja, llamada “del ladrillo”, que nos invitaba a creer y querer codearnos con las naciones más poderosas (e injustas), los famosos grupos G8 y G20, creyendo que estábamos entre los grandes países del mundo, los que explotaban o explotan al resto. Aún así la población española demostró ser una de las más solidarias hacia el tercer mundo, por ejemplo con el terremoto de Haití. Sin saber que en pocos años dos millones de españoles iban a sufrir la pobreza extrema y la urgencia de recibir alimentos todos los días.

Lo demuestra el reciente informe de la Cruz Roja española que anuncia la emergencia entre millones de españoles. Y por primera vez está solicitando dinero y ayuda no para el tercer mundo, sino para España. Así, ¿cómo no estar indignado?, mejor dicho, ¿cómo no seguir indignado?. Si la Economía Internacional permitía y permite la malnutrición y el hambre entre cientos de millones de humanos, y ahora sumando millones desde España, ¿cómo no estar indignado?. Si está demostrado que en el mundo hay recursos para que todos los humanos vivamos dignamente, ¿por qué se administran tan mal?. Si está demostrado que en España hay recursos para que todos los españoles vivamos dignamente, ¿por qué se administra tan mal?.

Sentirse indignado es lo básico, no ya para alguien que sea una buena persona, sino para cualquiera que sea democrático. Manifestar esta indignación es lo primero y fundamental, lo segundo y fundamental es presentar alternativas. Saber y decir cómo vivir todos los españoles con dignidad social, todos los europeos con dignidad social y todos los humanos con dignidad social. Pero cuando cientos de miles de españoles nos manifestamos el quince de mayo de 2011 los grandes medios fueron utilizados para criminalizarnos. Es curioso, si por fuerza hubieran de haber criminales en este asunto, serían aquellos que no se sienten indignados con estas sociedades tan injustas que nos está tocando vivir, sea a nivel español, europeo o mundial. Por ello soy del 15M, porque no quiero sentir una conciencia criminal, no quiero promover, ni siquiera justificar, a estas sociedades tan injustas con los más débiles.

Cada uno es libre de sentir lo que quiera, al igual que yo. Y yo siento esto, formo parte de Los Indignados, del 15M, donde no hay líderes, y si alguno hubiera de haber sería el más pobre o el más débil de todos nosotros.

Continuará...

13 comentarios:

  1. Enhorabuena Nick!
    Claro y sencillo, expresando lo que muchos sentimos. Es difícil no sentirse indignado en este mundo cruel con la mayoría. Quizá hasta hace poco eramos indignados lejanos y desde hace un tiempo todo aquello que nos indigna nos coge muy de cerca. Es el momento del cambio, de la evolución. Yo también estoy indignada y orgullosa de ello y del movimiento #15M.
    Besos /;-)

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  2. Gracias, Olga, sí, es el momento de que nuestras sociedades evolucionen y no sean tan débiles ante las avaricias y codicias de unos pocos poderosos. Besos.
    ;-)

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  3. Gracias a ti, Jacqueline, a tu sinceridad y a tu deseo de compartir tus experiencias y conocimientos sobre una vida tan interesante como la tuya. Es un placer leerte. Besos.
    ;-)

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  4. Gracias por tus comentarios, Jacq. Como te dije soy de 15M y acudo a sus convocatorias para manifestar nuestra indignación social, pero no participo en ninguna organización interna de 15M. Aporto mis ideas, debato, pero no formo parte de ninguna asocaión formalizada o en la formación de unos estatutos. No obstante preparo un libro para expresar mis opiniones sobre este momento crucial que vive España y el mundo. Besos.
    ;-)

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  5. Gracias Jacq. Soy uno de tantos ciudadanos indignados con este mundo que nos está tocando vivir, intentando conseguir respuestas que me muestren los mejores caminos que tenemos ante nosotros. Sólo se vive una vez, merecemos vivir con dignidad. Pasa que no tengo mucho tiempo para escribir, pero espero que poco a poco el libro vaya tomando cuerpo.
    Besos ;-)

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  6. Me he sentido tremendamente identificada. Me falta la parte en la q le cuento algo así a mi entorno y la mayoría se pitorrea
    Doctora Bruja

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