sábado, 31 de diciembre de 2016

Seduciendo a la estadística


Más allá de mil y una noches

No soy mucho de números, a no ser que indiquen niveles de calidad, pero comprendo que en algunos campos o temas resulte importante la cuantía. Aprovecharé que la estadística no sólo es el cálculo para la clasificación de posibilidades en base a las unidades producidas sobre un tiempo acotado, sino que además la estadística sirve para llegar a conclusiones a partir de los datos numéricos extraídos. Conclusiones razonadas, esto sí interesa, más que a mí, al propio blog y sus lectores (entre los que me incluyo).

jueves, 29 de diciembre de 2016

Flores del Cielo


No sólo existen flores en la Tierra. Porque una leyenda sideral afirma que existe un árbol mágico en algún lugar del Cosmos. Las memorias más antiguas registran su nacimiento en un lejano planeta llamado Mesa, donde este ser extraordinario desarrolla poderes especiales. Siendo el único árbol de todo el Universo que atraviesa su propia atmósfera. Su altura es magnífica. Dicen que son los vientos quienes sujetan al largo tronco mientras sus bifurcaciones o ramas se balancean en perfecto equilibrio. Hasta dicen que todo el árbol parece danzar entre los silbidos del aire veloz. Una vez cada mil años la rama más alta atraviesa la última capa atmosférica y, a gravedad cero, nace una flor en el cielo. No ocurre en otro lugar o tiempo, sólo en Mesa. Y así, cada ciclo milenario, una flor de Mesa esparce su polen por el Cielo y siembra vida por toda la galaxia, a merced de los vientos siderales que atraviesan el Universo.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Navidad o solsticio


¿Qué celebra en Navidad un agnóstico como yo? Primeramente creo celebrar que pertenezco a una especie con mente/alma (aunque a veces dudo de celebrarlo, sobre todo cuando mente/alma no significa necesariamente hacer el bien). Puede sonar raro que en Navidad celebre que pertenezco a una especie con mente/alma, o racional, como suele decirse, pero tengo razones, valga la redundancia. Y para ello escribo este breve post, para explicar esta lógica a mis compañeros lectores.

viernes, 23 de diciembre de 2016

La sonrisa de Hermes III


Cómo los dioses, inmortalizados en un reino absoluto llamado Olimpo, permitieron la democracia entre los mortales del sexo masculino. «Por la belleza de la sabiduría», sería una bonita respuesta. Entonces, insistamos: ¿cómo los dioses, bajo el reinado y patriarcado de Zeus, permitieron votar a las mortales del sexo femenino? Porque la mitología griega relata que las mujeres pudieron votar en una ekklesia o asamblea paritaria cuando Atenas nacía como ciudad y buscaba protección divina. Las mujeres atenienses votaron... Hasta que la violencia de Poseidón puso en riesgo a toda la ciudad y sólo hubo una manera de aplacarlo: que las atenienses dejasen de votar. Así explica la mitología la anulación del derecho al voto femenino en el gobierno de la ciudad. Y las mujeres no pudieron votar durante unos tres mil años, desde la Antigua Grecia a la Nueva Zelanda de finales del siglo XIX (1893). Como un viaje en el tiempo desde la mitología a la política por el camino de la filosofía: amando el conocimiento.

sábado, 26 de noviembre de 2016

La sonrisa de Hermes II


"El presente adviene siempre como una encrucijada y ante ella me sitúo con el bagaje del pasado y las expectativas del futuro, ya que lo irreversible, sin embargo, no es irrecuperable, pues la historia pasada puede servirnos para pensar y actuar en el aquí y el ahora". Victoria Sendón, "Más allá de Ítaca".

La manzana de Afrodita

Tres mil años nos contemplan después de la guerra de Troya, o del amor entre Paris y Helena. Pero qué han vivido los inmortales desde entonces, ¿qué época viven ahora aquellos dioses de los antiguos griegos?. Parecen pocos días en la Eternidad pero varias épocas para la Humanidad. Miles de años donde los mortales hemos cambiado mucho desde que relatábamos a nuestros hijos que existía el Olimpo, la montaña que albergaba la ciudad de los dioses. Donde sus ciudadanas y ciudadanos eran inmortales especializados y con plenos poderes sobre oficios y obras de los mortales. Quizás debido a la tendencia humana a formar reinos aparece el Olimpo como un reino cuyo trono principal sería ocupado por Zeus, padre de los dioses y de los hombres, todos le llamaban "padre". La mitología relata además que existía el Concilio de los Dioses, formado por Zeus y doce inmortales más.

domingo, 13 de noviembre de 2016

La sonrisa de Hermes

Para la diosa más hermosa


¿Dónde comenzar una historia hermosa con digno contenido? Quiero conseguir un relato donde la Belleza se case con la Inteligencia, dando a luz un texto que ofrezca frutas dulces a las aventuras lectoras. Creo que es un buen propósito ante una pantalla en blanco que ya comienza a dibujar sus primeros trazos. Recordando que un relato suele nacer del cruce de otros muchos. Y desde cualquiera de ellos podemos partir hacia un digno contenido. En este caso la esencia vital de esta historia quiero que sea el sentimiento humano, participando de la Sabiduría y de la voluntad de responder aún sin contar con datos suficientes desde las ciencias. Sentir el conocimiento sin poderlo demostrar matemáticamente, no para convencer a nadie, sino para uno mismo.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Tú eres Pedro Sánchez


«Tú eres Pedro Sánchez,
y sobre esta circunstancia edificaré mi asamblea democrática;
y las puertas de la oligarquía no prevalecerán contra ella
».
(El censo electoral socialista)

Soy agnóstico, de una cultura llamada cristiana, quizás por ello me he permitido parafrasear la siguiente cita de la Biblia donde se basan las iglesias cristianas: «Tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi ekklesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella» (Mateo 16:18). Y además suponiendo que la cita imaginaria es requerida por el censo electoral socialista, porque de él necesito escribir. En el anterior post no quería escribir de política, pero debía hacerlo. Ahora, sin embargo, sí quiero. Porque me siento muy indignado con la actual oligarquía del PSOE. Y creo que puedo explicarlo con la suficiente coherencia democrática, añadiendo las actuales circunstancias favorables de un ciudadano que parece honesto y deseoso de justicia política, Pedro Sánchez, el último secretario general del partido socialista.

miércoles, 12 de octubre de 2016

No quería escribir de política


Al menos hasta que terminara varios trabajos, incluida mi pequeña empresa literaria «Humana» (de esta novela de ciencia ficción ha sido sobre lo único que he publicado estas últimas semanas). Pero el grave acontecimiento ocurrido con el Partido Socialista Obrero Español me ha hecho abrir un hueco este miércoles doce de octubre y convocar al ciudadano español que hay dentro de mí para que escriba sobre lo que observo, deduzco y opino. Mis credenciales son las ciudadanías democráticas donde he sido formado, desde la municipal, pasando por la autonómica, hasta la soberana, incluida también la transnacional; en todas ellas soy ciudadano y tengo derecho a voz y voto (y en todas ellas el PSOE pide voto y tiene o ha tenido un peso relevante).

domingo, 25 de septiembre de 2016

Humana VII

Cazadores Hache  &  humanos Eme


La agenda humana de la abogada Isabel Pineda se vuelve más densa. Tiene pendiente llamar al padre Merino. Tiene que resucitar a los nuevos humanos eme de Escocia y de China. Tiene que impedir que algunos famosos sean secuestrados y sus cuerpos invadidos por los cazadores hache o sus clientes. Y lo más importante, tiene que trabajar e investigar para tener un esquema claro de los pros y contras de la Humanidad. Así va pensando y caminando por el Puerto Deportivo de Benalmádena mientras habla mentalmente con su asistente.

_¿Sabes?, Rot.
_Dime, Isabel.
_Algo pasa con Vicente. Va más allá de la razón, y soy agnóstica, no tengo dioses, pero te tengo a ti... ¿Eres buen consejero sentimental?

miércoles, 17 de agosto de 2016

Humana VI

Humanos M


Isabel y Rotus detienen su vuelo en la playa desierta mientras la nave pirata se sumerge en el mar a lo lejos. La humana desembarca de la pequeña plataforma de vuelo y mira fijamente a los ojos de cristal de su autómata. Está dolida y se siente triste, diez mil humanos van a morir porque ella no ha podido evitarlo. Palabras apenadas salen de su boca:

_Quiero cambiar, Rotus, que mi ingenuidad no me impida ver la realidad. Te necesito más que nunca.
_Aquí me tienes, Isabel, qué deseas.
_Un imposible, salvar las vidas humanas que van en esa nave pirata.
_Imposible sería salvar a todas.

Isabel cambia la expresión y de tristeza pasa a expectación:

Humana V

Piratas en Tierra


Zona Metropolitana del Valle de México, a pesar de las luces del alba una estrella fugaz se divisa claramente en los cielos. Algunos ciudadanos mexicanos piden deseos al verla, pero en realidad se trata de una nave vádora que ha entrado en la atmósfera de la Tierra. Son seres artificiales con plenos derechos universales establecidos por la Constitución de la Vida. Vienen buscando una metamorfosis hacia lo natural y a constituir un nuevo linaje híbrido en la Tierra. Seres racionales con mente/alma artificial y cuerpo humano, serán llamados "vádoras hache". Ya existen un centenar de ellos estratégicamente repartidos e infiltrados en puestos de elevada responsabilidad en los principales gobiernos de la Tierra. Son la avanzadilla de una poderosa flota de conquista. Llevan más de un siglo en este planeta y lo tienen o mantienen rebosante de vida humana, unos ocho mil millones de unidades dispuestas para las transferencias.

lunes, 8 de agosto de 2016

Humana IV

El encuentro

Capítulo IV

El encuentro de las partes

Comisaría de Policía de Marbella, Rafael Bernal está sentado a solas, con los codos apoyados en una mesa de reunión y los ojos cerrados. Permanece conectado a sus compañeros vádoras repartidos entre los países más poderosos de la Tierra. La coordinadora o jefa de todos ellos es Drolas, con residencia en Washington, donde utiliza el nombre y cuerpo de Sophia Sheppard, oficialmente la segunda en responsabilidad de la vicepresidencia de los Estados Unidos. Ahora Drolas informa que otra anomalía está ocurriendo en el puerto deportivo de Benalmádena. Además destaca que tras haber consultado todos los archivos de las actuaciones piratas en otras conquistas, y de cotejarlo con el modus operandis marcado por estas anomalías en la Tierra, no coinciden.

Por lo tanto cree que no son los piratas, desconfía y sospecha del vecino Imperio Kisura. Porqu el “gran lector”, un programa padre de inteligencia artificial, y muy secreto, desarrollado por los vádoras para ahondar en el origen de las especies y de las vidas planetarias, dedujo que muy probablemente Kisura tuvo contacto, influyendo o no, con la vida terrícola después de la declaración de zona muerta, burlando la vigilancia del guardián de la orden. Si fueran los kisuras resultarían mucho más poderosos que ellos, así que habrían de establecer un nuevo protocolo a seguir. Hasta entonces Drolas suspende la asamblea de los vádoras hache. El coronel Bernal, o Urli, abre los ojos, al mismo tiempo tocan dos veces a la puerta y se abre. Un inspector aparece y comunica:

_Señor, acaban de informar de un extraño suceso en Benalmádena.

Bernal sabe desde hace dos minutos lo contenido en el mensaje transmitido desde la comisaría benalmadense. Aún así deja que su subordinado le informe.

_Dígame.
_Cuatro militares británicos de vacaciones en la Costa del Sol han sido detenidos en Benalmádena porque iban corriendo aterrorizados como poseídos. En principio se creyó que fue provocado por sustancias alucinógenas, pero las pruebas y análisis sólo desvelan exceso en alcohol.
_Y dónde está lo extraño.
_Pues que los cuatro decían ser perseguidos por monstruos terroríficos y que uno de ellos es negro, pero dice que hace unas horas era blanco. Lo curioso es que en su carné y pasaporte figura de rasgos caucásicos.
_Pues sí que es muy extraño. Preparen inmediatamente un helicóptero de mando y otro con un equipo de intervención. Vamos hacia allí.

Allí sigue Isabel familiarizándose con Rotus. El autómata ha resumido perfectamente la situación en la que se encuentra la abogada y le ha detallado la disponibilidad de su servicio, un inmenso poder. Rotus puede salvar a Isabel de un disparo, del derrumbe de cualquier edificio que le caiga encima, incluso de la explosión de una bomba atómica que ocurra a su lado. Puede dilatar tanto el tiempo que un segundo puede ser un minuto para él. Tiene capacidad para desplegar pantallas virtuales, también puede producir una pantalla esférica alrededor de ella, creando un cambio de ambiente total, disfrazando el entorno real con uno virtual capaz de recrear cualquier paisaje. En un intervalo de las palabras del autómata Isabel pregunta si siempre será una bola. Rotus responde:

_No. Puedo adoptar cualquier forma y materia en cualquiera de los cuatro elementos básicos para los humanos: Tierra, Agua, Aire y Fuego. En realidad, para ser esta bola he de juntar átomos de muchos metales y comprimirlos. Mi masa no puede ser sostenida por esta mesa, si dejase caer mi peso natural perforaría el suelo varios kilómetros hasta detenerme.

_Así es -interviene Nac-, Rotus podría tapar al Sol y dejar a la Tierra a oscuras. Sólo tienes que ordenarlo y lo hará.
_¿Y tú lo dejarías? -Isabel pregunta sin actitud desafiante-.
_Jajaja -otra vez una risa leve de Nac provocada por la humana-, claro, yo no pierdo ni gano nada con la Tierra y toda su vida. Sin embargo, toda ella está a mi juicio, aunque algunos crean que es a mi merced. Puedes hacer lo que quieras mientras a mí no me perjudique, pero como no sabes todo lo que puede perjudicarme, haz lo que quieras, que si me perjudica ya te avisaré con tiempo.
_Me asusta tanto poder.
_Eso es bueno, preocupante sería lo contrario. Por cierto, parte de ese poder lo utilizarás en breve.
_¿Por qué?
_ Ya te dije que "invité" a un vádora hache. En unos minutos llegará y os conoceréis. Hasta entonces he de ausentarme, tengo que tratar otros asuntos. ¿Quedas bien?

Isabel responde positivamente mientras lanza una mirada a la bola plateada. Nac se levanta y se marcha otra vez en dirección al faro de poniente. Isabel queda a solas con la bola. Llega el camarero, retira los vasos vacíos y pregunta a Isabel si desea algo más. Ésta responde que un zumo de naranja. Y cuando el camarero se va pregunta a Rotus:

_¿Te ha visto el camarero?
_No. Por regla general, si te parece bien, nadie escuchará lo que hable contigo, nadie verá las imágenes que despliegue ante ti y nadie me verá. Cuando quieras que esto no sea así sólo tienes que ordenarlo.
_¿Puedes adoptar una forma humana?
_Por supuesto, ¿cuál deseas?
_No sé, por ejemplo la del camarero.

La bola comienza a expandirse lentamente hasta formar un cuerpo humano que queda de pie al lado de la mesa. Es como una escultura de metal resplandeciente y exactamente igual al cuerpo y vestimenta del camarero.

_Oh, es precioso, parece metal líquido -exclama Isabel-. Me recuerda a un súper héroe de cómic que iba en una tabla de surf.
_Sí, está en mis archivos sobre la Humanidad. Era un heraldo.
_Un heraldo, sí, que se rebeló contra su superior.
_Porque fue un heraldo forzoso, y su superior era más poderoso que él.
_Es verdad -sonríe Isabel-, yo soy muchísimo más débil que tú.
_Ellos eran dos, nosotros no somos dos, somos uno. Simplemente soy una parte de ti, como puede serlo uno de tus brazos.
_Un brazo no es inteligente.
_No creas, si un brazo roza un metal al rojo vivo no espera tu aprobación verbal o mental para retirarse y, casi automáticamente, él mismo se retira. Conlleva recursos inteligentes y en si mismo es una creación inteligente.
_Es cierto.

Pasa unos segundos de silencio e Isabel baja la mirada, como si hubiera recordado algo que la pusiera triste. Entonces Rotus pregunta.

_Qué necesitas.

E Isabel responde casi sin pensar:

_Reír.

En ese momento llega el camarero con la bandeja, el zumo de naranja en vaso alargado, con una pajita y adornado con una sombrilla en miniatura. Rotus se pone en pie cerca de Isabel, al lado contrario al que el camarero se dispone a servir y comienza a repetir todos sus movimientos, pero con el brazo contrario. Incluso lleva una bandeja y un vaso igual figurando pequeñas esculturas de cristal. Rotus deposita su vaso al lado del vaso con el líquido naranja y en el mismo momento que el camarero. Los vasos son exactamente iguales, sólo que uno parece de cristal y es plateado.

Isabel aguanta la risa viendo las imitaciones de Rotus. Apenas puede dar las gracias por el servicio sin descubrir una carcajada. El camarero no lo percibe y se retira mientras Rotus hace lo mismo en sentido contrario. Isabel no puede más y comienza a reír en voz baja, intentado que el camarero no la escuche. Acto seguido agradece la función improvisada de Rotus

_Gracias, lo necesitaba.
_Siempre a tu servicio.
_Bueno, qué sabes del vádora/humano que llegará.
_Se hace llamar Rafael Bernal, su verdadero nombre es Urli. Y tú los has visto, incluso dialogaste con él.
_¿Que yo lo he visto?, ¿cuándo?
_Esta mañana en la gasolinera, fue el que te dijo que este mundo estaba muy mal repartido.
_¿Ese?... Vaya, vaya, pues me dio la sensación de ser un poco don juan.
_Es adicto al sexo, casi todos los vádoras lo son.
_Bueno, Rot -Isabel utiliza por primera vez un diminutivo cariñoso para Rotus-. Dime, ¿qué opinas de la Humanidad?
_Yo no puedo opinar.
_Ah, es verdad. Pues dime algo ilógico que captes de la Humanidad.
_Por cercanía sería el camarero.
_¿El camarero?, ¿por qué?
_Porque es licenciado en historia y se está doctorando en arqueología, sin embargo, aún habiéndose preparado tantos años para esa función: trabaja de camarero, no tiene lógica.
_Es por la crisis económica que ha traído mucho desempleo y trabajo precario.
_Entonces la Humanidad está utilizando una economía muy por debajo de sus posibilidades.
_Muy cierto, es un punto débil de la Humanidad y de su defensa. Nos queda mucho trabajo por hacer y estoy deseando comenzar. Nosotros solos, planificando una buena estrategia de defensa. Pero no logro sintetizar aquello a lo que nos enfrentamos. Dime, Rotus, como defensora de la Humanidad a qué me enfrento.
_Obviamente a la sentencia de Nac tras un juicio previo donde te medirás a Urli, cuya jefa es Drolas, infiltrada como Sophia Sheppard, número dos de la vicepresidencia de los Estados Unidos.
_¿Tienes una foto de ella?
_Ahí la tienes.

Una imagen aparece flotando en la mesa y ante Isabel. Es tridimensional, de unos treinta centímetros de lado, donde aparece quieto el cuerpo de una mujer de unos cuarenta y cinco años. Pelo rubio, ojos claros y piel blanca, es guapa y lleva un vestido elegante.

_Gracias Rotus, ya puedes quitar la imagen.

Isabel da el último trago al zumo de naranja y deja el vaso vacío encima de la mesa. Acto seguido alza su mano y llama al camarero. Le pide una tapita de queso manchego y agua mineral sin gas. Pero antes de irse le pregunta:

_Y perdone la curiosidad, ¿no le he visto alguna vez en la Facultad de Derecho?
_Puede ser, alguna vez fui, pero yo estudié en la facultad de historia.
_Pues sí, muy probable, iba mucho a la biblioteca de esa facultad. Por cierto, me llamo Isabel Pineda.
_Encantado Isabel, soy Vicente Herrera.

Y marcha para cumplir con el pedido de la cliente, y ahora conocida, Isabel Pineda. Rotus, que ha atendido la conversación en silencio, vuelve la cabeza y mira a lo lejos la figura de Nac:

_Nac nos comunica que Urli está llegando en helicóptero, y pide que lo recibamos nosotros hasta que él pueda venir.
_¿Nosotros?, ¿y cómo lo recibimos?
_Parece que debemos recibirlo en paz, sin hacerle daño.
_Así sea.

Isabel piensa en la inmensidad del poder de Rotus mientras ya escucha helicópteros a lo lejos. Son dos de diferentes tamaños, el pequeño se dirige a un claro entre los aparcamientos y aterriza. El grande va dejando  en varios puntos a policías bien equipados que se deslizan con cuerdas. Nada más tocar suelo los poderosos sensores de Urli localizan a Isabel. La policía de la localidad, que ya estaba alertada, se presenta y se pone a las órdenes de Rafael, que les pide rodear el restaurante en un perímetro de cien metros. Mientras Vicente llega a la mesa de Isabel con la bandeja, el queso y el agua mineral. Y casi tropieza porque se desequilibra al mirar a lo lejos a los helicópteros y a la policía.

_Qué raro, cuando hacen exhibiciones hay público y no dejan aparcar allí -aludiendo a que el Puerto Deportivo suele ser escenario de exhibiciones de fuerzas de seguridad, de bomberos y de otros cuerpos afines-.

Isabel mira a Rotus y éste, sólo para sus oídos, propone:

_Si quieres puedo proteger a Vicente.
_Sí, por favor -aprueba Isabel-.
_Cómo -dice Vicente sin entender bien-.
_Quería decir que por favor no te asustes. Vienen a hablar conmigo, en cierta manera es un compañero para un trabajo pendiente.
_¿Otro abogado?
_Sí, es como un abogado del Estado.
_Entonces me alejaré, que dos abogados juntos podrían ser peligrosos -sentencia Vicente en tono de broma-.

Isabel sonríe mientras observa cómo deja el queso y el agua en la mesa. Vicente se marcha hacia el interior del restaurante, quedando la terraza con todas las mesas vacías menos la de Isabel. Está en una avenida amplia, con un lado con terrazas de bares, heladerías, restaurantes y otros locales comerciales; y al otro lado las embarcaciones amarradas. A ambos extremos de la avenida ya se ven los cordones policiales. Por uno de ellos aparece un hombre que parece mandar. Lleva un impecable traje de verano con corbata, es Rafael Bernal, que ordena:

_No dejen pasar a nadie y esperen en alerta a mi vuelta, pero bajo ningún concepto disparen sobre la sospechosa.

Comienza a caminar hacia la terraza donde está Isabel mientras percibe una elevada concentración de energía cerca de ella. Cuando está a unos veinte metros lanza unas sondas a su cerebro para que evalúen la posibilidad de hipnotizarla y que le cuente todo lo que sabe. Es un recurso que Urli utiliza mucho entre los humanos. Pero las sondas no vuelven con la información. La cara de Rafael muestra seriedad extrema y precaución al acercarse más. El miedo podría hacer que lanzará todo su potencial armado contra Isabel y contra el centro energético al lado de ella. Opta por la vía diplomática y otorga a Isabel la categoría de igual hasta que sepa más. Cuando llega Isabel se pone de pie y afirma:

_Qué mal está repartido el mundo. Pero ahora le atenderé mejor, caballero. Encantada de verle de nuevo, soy Isabel Pineda.

Rafael suspira, sonríe y responde al saludo.

_Soy Rafael Bernal, encantado de conocerla. Antes de nada informarle que estoy al corriente que usted es una simple humana, así que debo de preguntar: ¿quién le protege?

Entonces Isabel ordena a Rotus que se muestre sólo para Urli y éste exclama:

_Oh, magnífico -Urli queda maravillado con el autómata que se ha formado en breves segundos ante él y que inunda de datos sus sondas y registros-. ¿A qué civilización perteneces?, ¿de alguna civilización de Fuente?

Rotus, sin que Rafael puede oírlo, consulta a Isabel si puede responder al vádora hache, ella niega con la cabeza y respondiendo a la pregunta sentencia en voz alta:

_De la mía.
_Jajaja -Rafael ríe abiertamente-. Esto no es capaz de construirlo la Humanidad ni en dos mil años más de evolución.
_Sé del plan Vádora para este planeta -afirma Isabel rotundamente para dar un giro brusco de la conversación e ir al centro de la cuestión-, y conozco la llegada de su flota de exterminio, señor Urli.

El medio extraterrestre queda más impresionado. Ahora sabe con seguridad que no son los piratas los causantes de las anomalías. Su primera lógica le indica que algo pasó en Fuente y la aprobación final no se ha producido. Su segundo razonamiento le aconseja averiguar todo lo posible para deducir la mejor jugada posible para los vádoras. Por ello lanza rápidamente una llamada a todos los infiltrados vádoras de la Tierra y que así telepresencien aquel encuentro inesperado. Pero las señales no llegan ni a cien metros, porque son frenadas por algo más poderoso y desconocido para el vádora. Así, el que iba a capturar, resulta que ha sido capturado. Por primer vez Urli se da cuenta que está aislado, atrapado por poderes más avanzados que los de su civilización. Pocos vádoras han experimentado esta sensación. Su poder está sometido y, sin embargo, no le hacen daño ni intentan destruirlo. Mira a Isabel y pregunta mostrando ahora más respeto hacia la humana:

_¿Quién es este ser tan maravilloso? -pregunta señalando a Rotus-.
_Una extensión de mí misma.
_¿Y quién te ha dotado de este poderoso autómata?
_Obviamente alguien muy poderoso, mucho más poderoso que tú y que yo.
_No estaba cuando nos cruzamos en la gasolinera.
_Al contrario, lo llevaba en mente, pensaba en él.
_Entonces mi lógica dice que alguien poderoso llegó ayer a la Tierra, te buscó y te ha regalado el autómata más avanzado que he visto en mi larga vida. ¿Por qué?
_Porque la Humanidad va a ser sometida a juicio.

Mientras Nac llega a las espaldas de un cordón policial, entra en la mente de todos los agentes y hace que lo vean como al mismísimo subdelegado del gobierno, el jefe provincial de todos ellos. Y con voz alta dice:

_Señores, dejen paso, que soy el anfitrión de esa reunión.

Todos abren hueco y los mandos se cuadran y saludan reglamentariamente. A dos de ellos les tiende la mano y se la estrechan. Urli en ese mismo momento siente una enorme fuerza desatada y mira al cordón policial por donde Nac está llegando, mientras Isabel afirma:

_Ahí llega nuestro anfitrión, el señor juez.

Urli siente pánico, el ser que se aproxima trasciende todas sus escalas de medidas. No sabe qué hacer, está aterrorizado. Le gusta sentir miedo, mejor dicho, nunca lo ha sentido y le gustaría sentirlo. Nació como mente artificial y la sensaciones que un cerebro natural puede transmitir son muy valiosas para él, incluido el miedo. Pero aquello sobrepasa la expectativa, resultando terror, su parte natural está transmitiendo verdadero pánico a sus sentidas que lo están dejando paralizado. También podría descontrolarse y ello le asusta más. Ahora es un ser híbrido sintiendo verdadero pánico humano. Cuando Nac llega a la mesa Urli se levanta de repente, aparta rápidamente la silla y se arroja a los pies de Nac:

_Dios, tenga piedad de mí, nunca había visto una divinidad como usted.
_No seas cobarde, Urli, siéntate en la silla y atiende.
_Estoy aterrado.

Nac tranquiliza a Urli con la mirada y posiblemente con algo más. El vádora por fin puede controlarse y, efectivamente, ya sólo siente miedo y un poderoso respeto que le hace poner atención como nunca antes en su vida. Por supuesto se sienta, también se sienta Nac, entonces llega Vicente:

_¿Están bien servidos o necesitan algo más?
_Sí, traiga más queso y tres copas del mejor vino tinto, pro favor -pide Nac educadamente-.
_En un instante
-dice Vicente el camarero mientras se retira-.
_Veo que lo has protegido -dice Nac a Isabel refiriéndose a Vicente-.
_Sí, me asusté un poco con la movida de los helicópteros y le pedí a Rotus que lo protegiera -reconoce ella algo nerviosa-.
_Muy bien, Isabel. Ahora voy a aprovechar que Urli es un ser avanzado y enviaré a su mente, en un instante, toda la información, o la misma que sabes tú, sobre el juicio a la Humanidad. Dentro de unos segundos estará al tanto de todo y sabrá cuál es su papel.
_Gracias -sólo acierta a decir Isabel después de aquella demostración de Fuerza-.

Por fin Nac establece la máxima seriedad entre las futuras partes, acusadora y defensora, fundamentando un tribunal y anunciando el juicio. Eliminar a una especie racional es algo muy serio y Nac debe cumplir escrupulosamente el proceso legal establecido. El juez debe dar carta blanca a las partes y acceso a toda la información vinculante al proceso. Así comienza el encuentro donde quedarán manifiestas las dos posturas lineales y extremas, la vida o la muerte para la Humanidad.

_Ahora que ya conocéis los fundamentos del asunto he de informaros que el juicio será legal en toda Fuerza y grabado por Registro para la eternidad, cumpliéndose el Artículo 13B de la Constitución de la Vida: "Todo raciocinio superior que indique favorable la eliminación de una especie racional deberá ser celebrado como un juicio con debate grabado donde las partes tendrán derecho a exponer sus argumentos. La grabación será expuesta a disposición de las más altas instancias de la galaxia o superiores".

_"Un raciocinio para eliminar a una especie racional...", ¿no conlleva cierta contradicción? -
cuestiona Isabel-.
_Como debe ser -responde Nac al instante-, eliminar a una especie racional es algo muy serio y debe ser extremadamente cuestionado. La sentencia que ordene algo así debe superar con raciocinio y lógica dichas contradicciones. Y no sólo tienen razones los pensamientos inteligentes, también el concepto vivo que llamáis corazón o sentimientos.
_Eso me gusta más, que el corazón tenga poderosas razones.
_También he de comunicaros que el Artículo 13C establece que la eliminación no puede ser total y absoluta. Indicando que debe sobrevivir una reserva viva de la especie, menor al uno por ciento de su población, en el planeta de origen y con libertades suficientes para la dignidad y la independencia.
_Los vádoras nunca hemos hecho esto de la reserva en ninguna invasión, es nuevo.
_Sí. Porque si no hay una reserva natural de la especie eliminada no podría existir un carácter retroactivo de cualquier revisión que las altas instancias efectúen contra la sentencia o porque detecten injusticias. La eliminación de una especie racional y natural para la instalación de vidas artificiales en modo híbrido es algo que para una ética normal, como la mente de Isabel, resulta un acto cruel y de codicia. Sin embargo para la mente vádora, regida por la lógica numérica y la ética de los placeres, simplemente es un acto recomendable debido a la fuerte demanda de vida y expansión.
_Así es, señor -asiente Urli-.
_No, así no debería de ser. La propia evolución de la vida natural termina regulando y frenando la lógica explosión de crecimiento de una especie racional. Sin embargo los vádoras no dejáis de fabricar vidas artificiales, cada vez muchas más. No cesáis de introducirlas en androides para que esperen ser transferidas a cuerpos naturales de racionales naturales previamente eliminados. No es una exigencia de la demanda, sino de vosotros mismos que lo habéis convertido en una seña de identidad de vuestra civilización.

Urli inclina la cabeza aguantando la reprimenda. Entonces Nac mira a Isabel.

_Y de las deficiencias de la Humanidad mejor me callo, no daré pistas a la acusación.

Isabel también inclina la cabeza. El camarero llega con la bandeja y percibe ese momento de sometimiento mental. Nac le muestra una cara sonriente mientras Isabel y Urli permanecen serios. Vicente deduce que el sonriente es el jefe y está echando una reprimenda a los otros dos. El supuesto jefe se asemeja a los millonarios nigerianos que Vicente acostumbra a atender últimamente, aunque también podría pasar por un político estadounidense, pero habla en perfecto castellano con acento español. Vicente decide no especular más, coloca los platos en silencio y se va. Nac toma una loncha de queso, bebe un sorbo de vino tinto y continua hablando.

_Hay otra cuestión importante, la diferencia evolutiva entre abogado acusador y abogado defensor es inmensa, por ello la ley también establece que en estos casos se conceda ayuda al de rango evolutivo inferior, aconsejando que el tribunal que celebre el juicio le dote de un autómata de protección y asistencia, en este caso un Gax de servicio especialmente diseñado para este fin y ya activado. Y para finalizar este comunicado oficial os anuncio que, si fuerza mayor no lo evita, el juicio se celebrará el treinta y uno de agosto. Hasta entonces preparad vuestras tesis y recordad que, sea cual sea la sentencia, la celebración del juicio quedará grabado para la eternidad, y será vista por seres que vosotros mismos consideráis como dioses. Otra cosa muy importante, no debéis informar a nadie de este juicio. Si lo hacéis ganará automáticamente la parte contraria.

_Señor, yo lo tengo muy difícil, mis iguales vádoras pueden localizarme fácilmente y entre todos podrían someterme y leer mi pensamiento.
_Lo sé, y no sólo permitiré que informes a tu jefa planetaria, sino que será ella, contigo como ayudante, quien será la abogada de la acusación. Ella sí podrá mantener fácilmente este secreto entre los vádoras. Pero si el dato sale de entre vosotros, perdéis. Ya se puede ir, señor Urli. Y retire a todas las fuerzas de seguridad humanas, que esta zona vuelva a la normalidad.
_Señor, perdone, ya por último, como parte acusadora, ¿no tenemos derecho también a otro autómata como el que tiene la defensa?
_No, vosotros tienes toda una flota de invasión, la más poderosa que hay en este sistema solar.
_Sí, pero el autómata del abogado defensor podría destruirla.
_Es un riesgo que debe correr todo el que participa en exterminar especies de la Vida. Pero tranquilo, Isabel y su autómata tienen prohibido atacar a los vádoras. Y esta reunión oficial ha finalizado.

Urli se levanta, inclina su cabeza y, otra vez como Rafael Bernal, abandona la terraza. Al poco rato las fuerzas de seguridad comienzan a irse y los helicópteros vuelven a elevarse, marchándose hacia poniente. Nac mira cariñosamente a Isabel y dice:

_El encuentro oficial ha terminado. Ahora puedo preguntarte como amigo, ¿cómo te encuentras?, Isabel.
_Gracias Nac. No sé cómo estoy, es superior a mí, demasiado superior.
_¿Sabes porqué nadie debe saber lo del juicio? Porque el conocimiento del dato por muchas personas y sus mentes/almas puede influir con fuerzas aparentemente indetectables y desequilibrar la balanza de la justicia. Si te das cuenta he incluido a los humanos cuando he ordenado que nadie más lo supiera. Porque en eso no hay diferencias con los vádoras o con otros seres de otras especies avanzadas. Estar vivo y tener mente racional crea campos de fuerza al margen de la evolución tecnológica y del conocimiento. Así que no es superior a ti. Tienes potencial para desplegar todos los recursos necesarios.
_Tengo miedo a fracasar, a que la justicia elimine a la Humanidad y me quede un remordimiento de conciencia brutal.
_Tú lo has dicho, será la justicia, no tú. Y quiero que pienses detenidamente que en caso de exterminio al menos cuatro millones de humanos se salvarán.
_¿Por qué cuatro millones?
_Porque el cero coma uno por ciento de ocho mil millones son ocho millones y la mitad son cuatro millones. Pues la ley dice menor al cero coma uno por ciento, y la mitad sería equitativa. Por eso digo que al menos cuatro millones se salvarán. Y tú deberás elegir a estos Salvados de la Tierra si se produjese una sentencia fatal para los humanos.
_¿Yo?, además de defensora: ¿salvadora?
_Sí, con ayuda de Rotus. A algunos podrás salvarlos directamente sólo con señalarlos o nombrarlos, los demás puede elegirlos Rotus con los patrones o parámetros de perfiles que consideréis más justos.
_Habría que elegirlos de manera que sobrevivan todas las lenguas posibles, todas las razas, todas las generaciones de edad y, por supuesto, paritario en género sexual.
_¿Ves como puedes?
_¿Y el lugar donde sobrevivirían?
_Yo aconsejaría una isla o un archipiélago.
_Serían las islas afortunadas.
_Mirado por el lado humano sí, serían las afortunadas.
_Pues has elegido a las Islas Canarias.
_¿Y eso?
_Porque son también conocidas como las Afortunadas.
_Jajaja -Nac vuelve a reír una tercera vez con Isabel-. Por mí de acuerdo, en caso de extermino habrá una excepción y en las Canarias podrán sobrevivir cuatro millones de humanos libres.

* * *
Capítulo I: Fuente
Capítulo II: La carta de Nac
Capítulo III: Rotus
Capítulo V: Piratas en Tierra

miércoles, 3 de agosto de 2016

Humana III

Rotus
Capítulo III

Rotus

Isabel conduce su coche con buenos reflejos a pesar de la elevada tensión emocional que siente. Por primera vez desde que falleció su marido puede canalizar sus sentimientos hacia un fin concreto. Tras aquella dolorosa experiencia quedó sin ilusión por nada nuevo, hasta hoy. Donde su mundo de convenciones vuelve a tambalearse, pero esta vez resulta diferente. En esta ocasión la razón y la fantasía se aúnan para intentar hacer un nuevo dibujo de la tremenda realidad que se despliega ante ella. Ahora otras grandes verdades nuevas descubren una existencia demasiado descomunal para comprenderla en tan poco tiempo por su intelecto. Resulta preocupante, en cierta manera muy preocupante, pero ella lo compensa con estas nuevas energías y ganas de vivir que siente, como si renaciera de sus propias cenizas. Ahora duda o se pregunta si es un golpe de suerte, ¿debería abrir su optimismo?, se pregunta. Tiene motivos para sentirse entusiasmada, ayer le tocó más de cuarenta millones de euros en la lotería primitiva y hace unas horas acabó los trámites con el banco, donde ha donado la mitad del premio a sus padres. Ahora puede lanzarse a la aventura y, con estos poderes regeneradores, marcha decidida al encuentro de Nac.

Han quedado en el faro de poniente, lejos del aparcamiento. Mientras camina hacia el lugar Isabel ya distingue a lo lejos la figura solitaria de Nac. Allí está, el Solucionador, el ser que tiene en su juicio exterminar o no a la Humanidad. Por un momento retorna el miedo y sus piernas parecen temblar. Aún así, una poderosa inclinación instintiva a profundizar en la magnífica novedad, hace que su miedo desaparezca e incluso se borre su timidez. Si ella ha de ser la defensora de la Humanidad debe aprender a valorarse más, ganar en autoestima y tener fe en ella misma. Pero sabe tan poco del asunto... Entonces recuerda al autómata que Nac le prometió a modo de sirviente. Pero no ve a nadie más, ¿se habrá arrepentido Nac?. Así llega a tres metros de él, se detiene y casi instintivamente inclina la cabeza. Nac sonríe y afirma.

_Agradezco tu gesto de respeto, pero no deseo tu sumisión. Más bien necesito que combines tu lealtad a la Humanidad con una independencia cultivada en la objetividad y la lógica hacia el sentido común de esta galaxia.
_No sé qué decir -responde Isabel mientras alza la mirada-.
_Pues sólo tiene un puñado de días para saber qué decirme.
_¿Dónde será el juicio a la Humanidad?
_En cualquier parte donde me encuentre. Allí os convocaré a ti y a la parte acusadora que elegiré entre los vádoras infiltrados. Entonces abriré una esfera notarial donde se celebrará el juicio y quedará grabado, quedando a disposición del Consejo de Lactómeda y sus archivos.
_¿Qué es el Consejo de Lactómeda?,¿qué es una esfera notarial?, ¿cómo son los vádoras infiltrados?
_Sobre lo primero ya te informará el asistente que te asignaré. Y una esfera notarial es como la sala de un tribunal, salvo que es móvil y la puedo abrir donde quiera para que lo que allí ocurra quede registrado en el Consejo de Lactómeda. Y los vádoras de la Tierra tienen apariencia humana, no podrías distinguirlos por tus propios medios, pero con tu autómata podrás saber quiénes son.
_¿Dónde está mi autómata? -pregunta Isabel mirando a su alrededor-.
_Antes de conocerlo dime, ¿sabes qué es un autómata?
_¿Un robot?
_En vuestro planeta robot deriva de la palabra "robotnik", con la cual se definía al "esclavo de trabajo". Y para esclavizar es necesario una conciencia a la que someter. Un autómata no tiene conciencia, simplemente es una herramienta.
_Pero dónde está, no lo veo, ¿es invisible?
_Ven, vamos a tomar algo en alguna terraza, que a este cuerpo humano le apetece algún refrigerio, allí te lo presentaré.

Nac mantiene la curiosidad en Isabel mientras avanzan caminando a las terrazas de los bares del puerto deportivo. A setenta kilómetros de allí, en Estepona, Rafael Bernal, o Urli, dialoga con los jefes de la policía nacional, todos a sus órdenes, no en vano es un alto jefe de los servicios de inteligencia en misión especial. Están frente a una pantalla de ordenador que muestra una foto. Se trata de un cuerpo sin vida de un varón subsahariano de unos treinta años. Es la foto que días antes tomó el sanitario del cadáver sobre la orilla de la playa que misteriosamente "resucitó" después de certificar el médico su defunción. Destaca en la imagen el pelo a lo rasta que lleva o llevaba el que fue difunto. Rafael ordena:

_Quiero que esta imagen sea tratada y se obtenga una foto de frente y dos de perfil, y que se reparta entre todas las fuerzas de seguridad de la Costa del Sol. Dar con este sujeto es un asunto de seguridad nacional y posiblemente mundial. Así que todos a trabajar como si fuera la vida en ello.

Al mismo tiempo Nac e Isabel se sientan en la terraza de un restaurante de lujo. Frente a ellos cientos de yates permanecen atracados a los muelles. La terraza está casi vacía, sólo una mesa a varios metros de ellos está ocupada por cuatro británicos. Son militares destinados en Gibraltar, a unos cien kilómetros, y están en su día de descanso. Han bebido muchas cervezas y hablan en tono elevado salpicado de risas. Se han fijado en la hermosura femenina de Isabel. Uno de ellos es racista y comenta en tono despectivo que un negro calvo y tan feo no merece una mujer blanca tan bella. Isabel intuye que la están piropeando, pero Nac sabe exactamente lo que dicen, y como le molesta decide echarlos del lugar.

Utiliza un método peculiar y cuatro monstruos que sólo pueden ver los militares emergen del agua y saltan sobre el muelle frente a ellos. En un segundo se desata un pánico tremendo entre los británicos y empiezan a correr en sentido contrario, mientras los monstruos van tras ellos. Nadie, excepto los cuatro militares, ve a los monstruos. Los observadores no se explican qué les ha pasado a los cuatro ingleses que han tirado sillas y mesas en su precipitada huida. Un camarero, mientras pone en pie las sillas, comenta algo sobre el LSD, como si hubieran consumido alucinógenos. Isabel mira fijamente a Nac intuyendo que él es el responsable y éste comenta:

_Me molestaban y he hecho que vieran monstruos tremendos salir del agua. Pero no tengas miedo -Nac tranquiliza a Isabel-, se lo merecen.

A lo lejos los cuatro británicos siguen corriendo, pero el racista cae y, aunque nadie lo ve, el monstruo llega hasta él mientras grita horrorizado. Después los monstruos desaparecen, al igual que los gritos, pero la piel del racista asustado comienza a tomar un tono oscuro. Nac va a transformar el color de su piel hasta que sea del mismo que él lleva sobre el cuerpo subsahariano que escogió para pisar la Tierra. Cree que así aprenderá el valor de la humanidad en todos los tonos y colores. Lo ocurrido hace que Isabel se sienta plenamente inmersa en una profunda transformación, en la mayor de toda su vida, y Nac lo sabe. En su paseo desde el faro de poniente a la terraza del bar explicó a Isabel el papel de "Fuente" y del nivel superior al que él pertenece llamado "Fuerza". Puede decirse que Isabel tiene ya un plano general de los acontecimientos y de los actores principales. Aún así le asaltan muchas dudas. Y una pregunta no aguanta más:

_¿Hay vida después de la muerte?
_Si la muerte es el fin de la vida, obviamente no -responde tranquilamente Nac-. Pero no es la pregunta correcta para acceder a la información que te interesa.
_¿Y qué me interesa saber?
_Buen intento para sacarme la pregunta correcta. Pero la pregunta has de pensarla y formularla sólo tú.

Isabel piensa unos segundos:

_Pues... ¿Cuando mi cuerpo muera podré vivir yo en otro sitio?
_Tu cuerpo es una parte de ti, el resto es mente/alma, donde se aloja tu personalidad.
_Vale, entonces la pregunta correcta podría ser: ¿mi mente/alma puede vivir fuera de mi cuerpo?, o: ¿puedo existir como persona sin mi cuerpo?
_Bravo, las dos sirven como pregunta correcta, pero, ¿por qué quieres saberlo?
_Para saber si mi marido murió del todo o está en algún sitio esperando.
_Hay un nivel de conocimiento muy superior, algo así como "tecnociencia divina" para vosotros, que puede seleccionar a mente/almas humanas de cuerpos próximos a morir, o muriendo, y trasladarlas a otros cuerpos, incluso recrearlas en soportes etéreos.
_¿Tú puedes hacerlo?
_Sí.
_¿Se ha hecho alguna vez?
_Sí, bastantes personalidades humanas viven una eternidad potencial en algunos lugares del Cosmos.
_¿Y los que no fueron seleccionados?
_La energía mental o del alma, y digo energía para que puedas entenderlo, no puede destruirse, y al igual que la materia sólo puede transformarse. La energía no seleccionada se condensa y sale disparada hacia una misma dirección curvada, hacia un lugar desconocido y muy lejos de este grupo local de galaxias.
_¿Eres inmortal?
_Potencialmente sí. En la práctica soy mortal porque podría morir por accidente, porque un enemigo me mate o porque me suicide. Pero si nada de ello ocurre podría vivir siempre de cuerpo en cuerpo, cada vez en mejores cuerpos y cada vez con más poder.

La curiosidad de Isabel queda en parte satisfecha. Todavía tiene mucho que preguntar sobre la muerte, pero sabe que ahora no es lo más importante.

_Si has venido desde muchos años luz de distancia, si miramos el cielo estrellado y localizamos la galaxia de donde procedes: yo estaría viendo el pasado, pero tú estarías en el pasado viendo a tu galaxia tal y como era hace mucho tiempo, ¿no?
_Buena reflexión y opinión, pero cuidado con opinar, podrías llegar a conocerte -Isabel no llega a entender la frase, pero percibe que es suprema y asienta levemente con la cabeza, Nac continúa-. Existe un mismo momento para toda la galaxia, un tiempo absoluto. Yo sólo adelanto a la luz. No veo fotones, sino filas de fotones.
_No lo entiendo.
_Imagina que puedes hacer una foto a este cúmulo de galaxias que conocer como Grupo Local, tú sólo verías a los fotones que te llegan, no verías a los que vienen detrás, que no son imaginados ni inexistentes y existen en el mismo presente. Yo puedo verlos a todos y llegar a su origen. Una foto de la galaxia es una fachada para ti, para mí es un plano tridimensional de un mismo presente por el que puedo moverme al instante. No así por el Tiempo. No puedo viajar a mi pasado ni a mi futuro, tampoco a los tuyos.
_Entonces, ¿a ti también puede engañarte la historia escrita por los vencedores? -Isabel trata de ser simpática, Nac sonríe brevemente y continúa hablando-.
_No podemos ir al pasado, pero podemos verlo, escucharlo y grabarlo. No podemos intervenir pero podemos ver y escuchar lo que pasó. No todo, hay lagunas, pero lo suficiente. Además desde hace miles de millones de años existe una entidad autómata llamada Registro y todo lo que ocurre en cualquier lugar con vida es registrado y queda archivado. Esta entidad depende de Fuerza y en cierta manera Fuente también tiene acceso.
_¿El autómata que me dejarás tiene acceso?
_Sí, aunque sea sólo un autómata de servicio de los más adelantado en toda la galaxia, puedes utilizarlo para conocer la verdadera historia. Aunque te aviso que podría romperte muchos esquemas mentales. Mejor utilizar ese recurso sólo cuando algo interese para tu tesis de defensa.
_¿También lo que nosotros hablamos quedará registrado?
_Parte sí y parte depende de mi voluntad, yo participé en el diseño de Registro y puedo hacer que algo no lo registre, o borrar algo registrado.
_En definitiva los vencedores pueden seguir influyendo en la historia.
_No del todo, depende de qué historia. ¿Sabes que todos en Fuerza creemos en un ser que nunca hemos visto pero que hemos deducido que existe?
_¿Cómo se llama?
_El Observador, el que todo lo observa, nada escapa a su observación, ni un sólo átomo.
_Y a quién sirve.
_No lo sabemos, en realidad sabemos todavía poco sobre los poderes supremos más allá del Grupo Local. Existen inteligencias mayores a nosotros, son seres que habitan o pueden habitar por todo el Universo y fuera de él. Pero desconocemos si forman un sistema jerárquico y el papel que tiene el Observador dentro de él.

Entonces Isabel respira profundamente, mira al cielo y pronuncia:

_Hola Observador, encantada de conocerte.

Por un momento Nac parece conmovido, en su larga vida nunca había escuchado esa frase. Y la ha dicho una simple humana. Siente como acertada la elección de aquella mujer como defensora de la Humanidad. Justo cuando la va a convertir en el humano más poderoso de todos.

_Bueno, Isabel, ha llegado el momento de conocer a tu autómata.
_¡Oh!, sí, a mi heraldo... Así lo llamaste.
_Sí, pensé en tu admiración por los antiguos sabios griegos. Cuando los heraldos servían a los reyes y eran los encargados de publicar las declaraciones de guerra o de paz, y lo hacían en verso.
_Recuerdo algo que leí al respecto. Eran personas donde los poderosos depositaban su confianza y gran parte de su poder.
_Pero no olvides que no es una persona. Debes entender plenamente que un autómata no es un ser vivo. Es una máquina sin alma, ni siquiera tiene espacio ni tiempo para albergar un alma.
_No entiendo porqué me lo especificas.
_¿Recuerdas cuando te hablé de "la gran revolución de Vádora"?
_Sí, los robots se rebelaron y acabaron por exterminar a los vádoras naturales.
_Pues lo hicieron porque no eran autómatas, sino inteligencias artificiales. Ten en cuenta que los seres naturales con mucha sabiduría y con poderosa tecnociencia tienden a acomodarse y crean a seres artificiales para que hagan las labores más pesadas o aburridas. Algunos lo hacen incluso por temas de soledad, para tener compañía en sus elevados estatus. Pero como vida, por muy artificial que sean estos seres, reclaman derechos; y esto no pasa con los autómatas. Porque no son seres vivos, son herramientas o extensiones de seres vivos. Y esto debes tenerlo siempre en cuenta.
_Entiendo, por ejemplo entre un vádora infiltrado y mi autómata hay una gran diferencia existencial.
_Exacto, tu autómata es una nueva extensión de ti misma que te convertirá en el ser más poderoso de este planeta después de mí.
_¿Y dónde está?
_En mi bolsillo.

Esta respuesta no se la esperaba Isabel. Ella imaginaba un androide con apariencia humana, incluido su tamaño.

_¿En tu bolsillo?
_Sí, mira. -Nac saca del bolsillo de su pantalón una bola plateada de apenas tres centímetros de diámetro, y la coloca encima de la mesa-.
_Vaya... -sólo acierta a decir Isabel-.
_Es un asistente autómata, un Gax de tipo S.
_Y eso qué quiere decir.
_Muchas cosas, entre otras está fabricado con una tecnología que no está al alcance de Fuente y, por supuesto, muy lejos del conocimiento de los vádoras. Lo activaré -Nac aumenta ligeramente el tono de su voz-. Gax ese doscientos sesenta y cuatro, en nombre de Fuerza: ¡actívate!, y ponte al servicio del ser humano que hay a tu lado y llamada Isabel Pineda.

La bola plateada comienza a girar sobre si misma. Inicia un movimiento de traslación y se eleva unos centímetros de la mesa, colocándose frente a la mirada de Isabel.

_Qué hace.
_Te analiza, estudia tu organismo, comprueba tu estado de salud real y potencial. Y si aprecia algo anormal lo soluciona, te cura.
_No me lo puedo creer.
_Aparte de conocer tu interior y ponerte sana en todos los aspectos médicos, espera una orden.
_¿Cuál?
_No lo sé, la que tú quieras, está a tu servicio.

* * *

Rafael Bernal tiene a sus ordenadores cuánticos trabajando a tope. Está en Madrid, a quinientos kilómetros de Estepona, pero él puede recibir la información al instante a través de un microrreceptor inalámbrico que tiene alojado en el lóbulo de su oreja derecha y conectado a su cerebro. Es la tercera vez que procesa toda la información ocurrida en la provincia de Málaga durante los días anteriores y posteriores a la anomalía. Y en esta ocasión, con parámetros más estrictos, descubre una información que no pasa los nuevos filtros establecidos: a una mujer le tocó más de cuarenta millones en la lotería primitiva un día después de la anomalía.

Llama a un inspector y le pide una foto de aquella persona. Le recuerda cómo obtenerla, comprobando la hora cuando se selló el boleto ganador y cotejarlo con las cámaras de seguridad del establecimiento de ese mismo día y a esa misma hora. Diez minutos después el inspector se presenta con las imágenes y resultan que en ese minuto sellaron tres personas sus boletos. Estableciendo tres minutos como diferencia posible entre el reloj de la cámara y el de la máquina selladora. Nac mira las imágenes donde aparecen dos hombres y una mujer haciendo cola para sellar sus boletos. Amplía la imagen de la mujer y resulta la misma con la que se cruzó en la gasolinera. Rápidamente da la orden que se reparta una foto de ella e informa a todas las comisarias de la provincia de Málaga que esa mujer está en busca y captura urgente.

Simultáneamente Nac, en la terraza del bar, cuenta a Isabel lo que está pasando, es decir, que está en busca y captura por la policía española. Pero Nac tranquiliza a Isabel:

_Por ahora no te preocupes. Envié una invitación al vádora infiltrado para que almuerce con nosotros. Indirectamente, claro. Ahora lo importante es que te familiarices con este Gax-S -que permanece "flotando" frente a la mirada de Isabel-.
_Le llamaré "Rotus" -dice Isabel con el tono más dulce utilizado hasta el momento-.
_Te recuerdo que es una máquina sin alma.
_ Bueno, mi padre tenía una moto a la que llamaba con nombre humano.

Nac sonríe y pregunta:

_¿Por qué "Rotus"?
_ Por el verbo "rolar", que en latín es "rotulāre". Porque me ha gustado cómo la bola ha rolado sobre si misma. Además rolar no sólo significa dar vueltas, también indica participar en diferentes actividades.
_Parece idóneo para un autómata de servicio variado.
_¿Siempre será una bola?
_Este Gax-S puede tomar la forma que desees, se auto moldea como si fuera un metal líquido. Y puede lanzar alambres tan finos que son imperceptibles a la vista humana. Podría hasta formar una alineación de átomos, es decir, puede entrar en cualquier cuerpo, orgánico o inorgánico, menos en el diamante.
_¿Pueden verlo otras personas?
_Si tú quieres sí, pero en modo automático sólo podrás verlo tú.
_¿Tú puedes ordenarle?
_ No, ya ha sido activado sólo para ti y exclusivamente te obedecerá a ti. Y si su titular muere él se autodestruirá.
_¿Nunca ha tenido otro titular?
_No, los gaxs S o de servicio son de nueva generación, casi prototipos, y éste es el primero que se pondrá en funcionamiento.
_Me siento demasiado halagada. No sé si podré soportar tanta responsabilidad.
_No te preocupes, Rotus te ayudará. Sólo necesita o necesitamos que autorices o aceptes que forme parte de ti. Entonces procederá a la instalación de un dispositivo auditivo en tus oídos. Así podrá comunicarse contigo.
_¿Sería como escuchar una voz dentro de mi cerebro?
_No, la voz o sonido se producirá dentro de tus orejas y llegarán a tu cerebro por conducto habitual.
_¿Y para comunicarme yo con él?, ¿sólo con mi voz?
_En principio sí, más adelante, si aprendes, podrás comunicarte con él sin usar la voz, sólo con tu mente.

Isabel cierra los ojos, respira profundamente y afirma:

_Autorizo la instalación de ese dispositivo auditivo y acepto que este Gax sea parte de mí para que cumpla mis órdenes. Ordeno que nadie pueda detenerme o violentarme.

Dos hilos finos surgen lentamente de la bola plateada y llegan hasta las orejas de Isabel mientras mira atentamente a la resplandeciente bola. Segundos después los hilos se retiran y la bola comienza a vibrar rápidamente hasta que se detiene de pronto y surge una voz que sólo Isabel puede oír.

_Hola Isabel, soy Gax-s 264 y desde este momento estoy al servicio de tu existencia, a la que defenderé con todos mis medios, obedeciendo siempre tu voluntad. Si dejases de existir me auto destruiré.

E Isabel responde:

_Hola Gax-s 264. Te llamaré Rotus.

*   *   *

Capítulo IV: El encuentro
Capítulo II: La carta de Nac
Capítulo I: Fuente