miércoles, 17 de agosto de 2016

Humana VI

Humanos M


Isabel y Rotus detienen su vuelo en la playa desierta mientras la nave pirata se sumerge en el mar a lo lejos. La humana desembarca de la pequeña plataforma de vuelo y mira fijamente a los ojos de cristal de su autómata. Está dolida y se siente triste, diez mil humanos van a morir porque ella no ha podido evitarlo. Palabras apenadas salen de su boca:

_Quiero cambiar, Rotus, que mi ingenuidad no me impida ver la realidad. Te necesito más que nunca.
_Aquí me tienes, Isabel, qué deseas.
_Un imposible, salvar las vidas humanas que van en esa nave pirata.
_Imposible sería salvar a todas.

Isabel cambia la expresión y de tristeza pasa a expectación:

Humana V

Piratas en Tierra


Zona Metropolitana del Valle de México, a pesar de las luces del alba una estrella fugaz se divisa claramente en los cielos. Algunos ciudadanos mexicanos piden deseos al verla, pero en realidad se trata de una nave vádora que ha entrado en la atmósfera de la Tierra. Son seres artificiales con plenos derechos universales establecidos por la Constitución de la Vida. Vienen buscando una metamorfosis hacia lo natural y a constituir un nuevo linaje híbrido en la Tierra. Seres racionales con mente/alma artificial y cuerpo humano, serán llamados "vádoras hache". Ya existen un centenar de ellos estratégicamente repartidos e infiltrados en puestos de elevada responsabilidad en los principales gobiernos de la Tierra. Son la avanzadilla de una poderosa flota de conquista. Llevan más de un siglo en este planeta y lo tienen o mantienen rebosante de vida humana, unos ocho mil millones de unidades dispuestas para las transferencias.

lunes, 8 de agosto de 2016

Humana IV

El encuentro

Capítulo IV

El encuentro de las partes

Comisaría de Policía de Marbella, Rafael Bernal está sentado a solas, con los codos apoyados en una mesa de reunión y los ojos cerrados. Permanece conectado a sus compañeros vádoras repartidos entre los países más poderosos de la Tierra. La coordinadora o jefa de todos ellos es Drolas, con residencia en Washington, donde utiliza el nombre y cuerpo de Sophia Sheppard, oficialmente la segunda en responsabilidad de la vicepresidencia de los Estados Unidos. Ahora Drolas informa que otra anomalía está ocurriendo en el puerto deportivo de Benalmádena. Además destaca que tras haber consultado todos los archivos de las actuaciones piratas en otras conquistas, y de cotejarlo con el modus operandis marcado por estas anomalías en la Tierra, no coinciden.

Por lo tanto cree que no son los piratas, desconfía y sospecha del vecino Imperio Kisura. Porqu el “gran lector”, un programa padre de inteligencia artificial, y muy secreto, desarrollado por los vádoras para ahondar en el origen de las especies y de las vidas planetarias, dedujo que muy probablemente Kisura tuvo contacto, influyendo o no, con la vida terrícola después de la declaración de zona muerta, burlando la vigilancia del guardián de la orden. Si fueran los kisuras resultarían mucho más poderosos que ellos, así que habrían de establecer un nuevo protocolo a seguir. Hasta entonces Drolas suspende la asamblea de los vádoras hache. El coronel Bernal, o Urli, abre los ojos, al mismo tiempo tocan dos veces a la puerta y se abre. Un inspector aparece y comunica:

_Señor, acaban de informar de un extraño suceso en Benalmádena.

Bernal sabe desde hace dos minutos lo contenido en el mensaje transmitido desde la comisaría benalmadense. Aún así deja que su subordinado le informe.

_Dígame.
_Cuatro militares británicos de vacaciones en la Costa del Sol han sido detenidos en Benalmádena porque iban corriendo aterrorizados como poseídos. En principio se creyó que fue provocado por sustancias alucinógenas, pero las pruebas y análisis sólo desvelan exceso en alcohol.
_Y dónde está lo extraño.
_Pues que los cuatro decían ser perseguidos por monstruos terroríficos y que uno de ellos es negro, pero dice que hace unas horas era blanco. Lo curioso es que en su carné y pasaporte figura de rasgos caucásicos.
_Pues sí que es muy extraño. Preparen inmediatamente un helicóptero de mando y otro con un equipo de intervención. Vamos hacia allí.

Allí sigue Isabel familiarizándose con Rotus. El autómata ha resumido perfectamente la situación en la que se encuentra la abogada y le ha detallado la disponibilidad de su servicio, un inmenso poder. Rotus puede salvar a Isabel de un disparo, del derrumbe de cualquier edificio que le caiga encima, incluso de la explosión de una bomba atómica que ocurra a su lado. Puede dilatar tanto el tiempo que un segundo puede ser un minuto para él. Tiene capacidad para desplegar pantallas virtuales, también puede producir una pantalla esférica alrededor de ella, creando un cambio de ambiente total, disfrazando el entorno real con uno virtual capaz de recrear cualquier paisaje. En un intervalo de las palabras del autómata Isabel pregunta si siempre será una bola. Rotus responde:

_No. Puedo adoptar cualquier forma y materia en cualquiera de los cuatro elementos básicos para los humanos: Tierra, Agua, Aire y Fuego. En realidad, para ser esta bola he de juntar átomos de muchos metales y comprimirlos. Mi masa no puede ser sostenida por esta mesa, si dejase caer mi peso natural perforaría el suelo varios kilómetros hasta detenerme.

_Así es -interviene Nac-, Rotus podría tapar al Sol y dejar a la Tierra a oscuras. Sólo tienes que ordenarlo y lo hará.
_¿Y tú lo dejarías? -Isabel pregunta sin actitud desafiante-.
_Jajaja -otra vez una risa leve de Nac provocada por la humana-, claro, yo no pierdo ni gano nada con la Tierra y toda su vida. Sin embargo, toda ella está a mi juicio, aunque algunos crean que es a mi merced. Puedes hacer lo que quieras mientras a mí no me perjudique, pero como no sabes todo lo que puede perjudicarme, haz lo que quieras, que si me perjudica ya te avisaré con tiempo.
_Me asusta tanto poder.
_Eso es bueno, preocupante sería lo contrario. Por cierto, parte de ese poder lo utilizarás en breve.
_¿Por qué?
_ Ya te dije que "invité" a un vádora hache. En unos minutos llegará y os conoceréis. Hasta entonces he de ausentarme, tengo que tratar otros asuntos. ¿Quedas bien?

Isabel responde positivamente mientras lanza una mirada a la bola plateada. Nac se levanta y se marcha otra vez en dirección al faro de poniente. Isabel queda a solas con la bola. Llega el camarero, retira los vasos vacíos y pregunta a Isabel si desea algo más. Ésta responde que un zumo de naranja. Y cuando el camarero se va pregunta a Rotus:

_¿Te ha visto el camarero?
_No. Por regla general, si te parece bien, nadie escuchará lo que hable contigo, nadie verá las imágenes que despliegue ante ti y nadie me verá. Cuando quieras que esto no sea así sólo tienes que ordenarlo.
_¿Puedes adoptar una forma humana?
_Por supuesto, ¿cuál deseas?
_No sé, por ejemplo la del camarero.

La bola comienza a expandirse lentamente hasta formar un cuerpo humano que queda de pie al lado de la mesa. Es como una escultura de metal resplandeciente y exactamente igual al cuerpo y vestimenta del camarero.

_Oh, es precioso, parece metal líquido -exclama Isabel-. Me recuerda a un súper héroe de cómic que iba en una tabla de surf.
_Sí, está en mis archivos sobre la Humanidad. Era un heraldo.
_Un heraldo, sí, que se rebeló contra su superior.
_Porque fue un heraldo forzoso, y su superior era más poderoso que él.
_Es verdad -sonríe Isabel-, yo soy muchísimo más débil que tú.
_Ellos eran dos, nosotros no somos dos, somos uno. Simplemente soy una parte de ti, como puede serlo uno de tus brazos.
_Un brazo no es inteligente.
_No creas, si un brazo roza un metal al rojo vivo no espera tu aprobación verbal o mental para retirarse y, casi automáticamente, él mismo se retira. Conlleva recursos inteligentes y en si mismo es una creación inteligente.
_Es cierto.

Pasa unos segundos de silencio e Isabel baja la mirada, como si hubiera recordado algo que la pusiera triste. Entonces Rotus pregunta.

_Qué necesitas.

E Isabel responde casi sin pensar:

_Reír.

En ese momento llega el camarero con la bandeja, el zumo de naranja en vaso alargado, con una pajita y adornado con una sombrilla en miniatura. Rotus se pone en pie cerca de Isabel, al lado contrario al que el camarero se dispone a servir y comienza a repetir todos sus movimientos, pero con el brazo contrario. Incluso lleva una bandeja y un vaso igual figurando pequeñas esculturas de cristal. Rotus deposita su vaso al lado del vaso con el líquido naranja y en el mismo momento que el camarero. Los vasos son exactamente iguales, sólo que uno parece de cristal y es plateado.

Isabel aguanta la risa viendo las imitaciones de Rotus. Apenas puede dar las gracias por el servicio sin descubrir una carcajada. El camarero no lo percibe y se retira mientras Rotus hace lo mismo en sentido contrario. Isabel no puede más y comienza a reír en voz baja, intentado que el camarero no la escuche. Acto seguido agradece la función improvisada de Rotus

_Gracias, lo necesitaba.
_Siempre a tu servicio.
_Bueno, qué sabes del vádora/humano que llegará.
_Se hace llamar Rafael Bernal, su verdadero nombre es Urli. Y tú los has visto, incluso dialogaste con él.
_¿Que yo lo he visto?, ¿cuándo?
_Esta mañana en la gasolinera, fue el que te dijo que este mundo estaba muy mal repartido.
_¿Ese?... Vaya, vaya, pues me dio la sensación de ser un poco don juan.
_Es adicto al sexo, casi todos los vádoras lo son.
_Bueno, Rot -Isabel utiliza por primera vez un diminutivo cariñoso para Rotus-. Dime, ¿qué opinas de la Humanidad?
_Yo no puedo opinar.
_Ah, es verdad. Pues dime algo ilógico que captes de la Humanidad.
_Por cercanía sería el camarero.
_¿El camarero?, ¿por qué?
_Porque es licenciado en historia y se está doctorando en arqueología, sin embargo, aún habiéndose preparado tantos años para esa función: trabaja de camarero, no tiene lógica.
_Es por la crisis económica que ha traído mucho desempleo y trabajo precario.
_Entonces la Humanidad está utilizando una economía muy por debajo de sus posibilidades.
_Muy cierto, es un punto débil de la Humanidad y de su defensa. Nos queda mucho trabajo por hacer y estoy deseando comenzar. Nosotros solos, planificando una buena estrategia de defensa. Pero no logro sintetizar aquello a lo que nos enfrentamos. Dime, Rotus, como defensora de la Humanidad a qué me enfrento.
_Obviamente a la sentencia de Nac tras un juicio previo donde te medirás a Urli, cuya jefa es Drolas, infiltrada como Sophia Sheppard, número dos de la vicepresidencia de los Estados Unidos.
_¿Tienes una foto de ella?
_Ahí la tienes.

Una imagen aparece flotando en la mesa y ante Isabel. Es tridimensional, de unos treinta centímetros de lado, donde aparece quieto el cuerpo de una mujer de unos cuarenta y cinco años. Pelo rubio, ojos claros y piel blanca, es guapa y lleva un vestido elegante.

_Gracias Rotus, ya puedes quitar la imagen.

Isabel da el último trago al zumo de naranja y deja el vaso vacío encima de la mesa. Acto seguido alza su mano y llama al camarero. Le pide una tapita de queso manchego y agua mineral sin gas. Pero antes de irse le pregunta:

_Y perdone la curiosidad, ¿no le he visto alguna vez en la Facultad de Derecho?
_Puede ser, alguna vez fui, pero yo estudié en la facultad de historia.
_Pues sí, muy probable, iba mucho a la biblioteca de esa facultad. Por cierto, me llamo Isabel Pineda.
_Encantado Isabel, soy Vicente Herrera.

Y marcha para cumplir con el pedido de la cliente, y ahora conocida, Isabel Pineda. Rotus, que ha atendido la conversación en silencio, vuelve la cabeza y mira a lo lejos la figura de Nac:

_Nac nos comunica que Urli está llegando en helicóptero, y pide que lo recibamos nosotros hasta que él pueda venir.
_¿Nosotros?, ¿y cómo lo recibimos?
_Parece que debemos recibirlo en paz, sin hacerle daño.
_Así sea.

Isabel piensa en la inmensidad del poder de Rotus mientras ya escucha helicópteros a lo lejos. Son dos de diferentes tamaños, el pequeño se dirige a un claro entre los aparcamientos y aterriza. El grande va dejando  en varios puntos a policías bien equipados que se deslizan con cuerdas. Nada más tocar suelo los poderosos sensores de Urli localizan a Isabel. La policía de la localidad, que ya estaba alertada, se presenta y se pone a las órdenes de Rafael, que les pide rodear el restaurante en un perímetro de cien metros. Mientras Vicente llega a la mesa de Isabel con la bandeja, el queso y el agua mineral. Y casi tropieza porque se desequilibra al mirar a lo lejos a los helicópteros y a la policía.

_Qué raro, cuando hacen exhibiciones hay público y no dejan aparcar allí -aludiendo a que el Puerto Deportivo suele ser escenario de exhibiciones de fuerzas de seguridad, de bomberos y de otros cuerpos afines-.

Isabel mira a Rotus y éste, sólo para sus oídos, propone:

_Si quieres puedo proteger a Vicente.
_Sí, por favor -aprueba Isabel-.
_Cómo -dice Vicente sin entender bien-.
_Quería decir que por favor no te asustes. Vienen a hablar conmigo, en cierta manera es un compañero para un trabajo pendiente.
_¿Otro abogado?
_Sí, es como un abogado del Estado.
_Entonces me alejaré, que dos abogados juntos podrían ser peligrosos -sentencia Vicente en tono de broma-.

Isabel sonríe mientras observa cómo deja el queso y el agua en la mesa. Vicente se marcha hacia el interior del restaurante, quedando la terraza con todas las mesas vacías menos la de Isabel. Está en una avenida amplia, con un lado con terrazas de bares, heladerías, restaurantes y otros locales comerciales; y al otro lado las embarcaciones amarradas. A ambos extremos de la avenida ya se ven los cordones policiales. Por uno de ellos aparece un hombre que parece mandar. Lleva un impecable traje de verano con corbata, es Rafael Bernal, que ordena:

_No dejen pasar a nadie y esperen en alerta a mi vuelta, pero bajo ningún concepto disparen sobre la sospechosa.

Comienza a caminar hacia la terraza donde está Isabel mientras percibe una elevada concentración de energía cerca de ella. Cuando está a unos veinte metros lanza unas sondas a su cerebro para que evalúen la posibilidad de hipnotizarla y que le cuente todo lo que sabe. Es un recurso que Urli utiliza mucho entre los humanos. Pero las sondas no vuelven con la información. La cara de Rafael muestra seriedad extrema y precaución al acercarse más. El miedo podría hacer que lanzará todo su potencial armado contra Isabel y contra el centro energético al lado de ella. Opta por la vía diplomática y otorga a Isabel la categoría de igual hasta que sepa más. Cuando llega Isabel se pone de pie y afirma:

_Qué mal está repartido el mundo. Pero ahora le atenderé mejor, caballero. Encantada de verle de nuevo, soy Isabel Pineda.

Rafael suspira, sonríe y responde al saludo.

_Soy Rafael Bernal, encantado de conocerla. Antes de nada informarle que estoy al corriente que usted es una simple humana, así que debo de preguntar: ¿quién le protege?

Entonces Isabel ordena a Rotus que se muestre sólo para Urli y éste exclama:

_Oh, magnífico -Urli queda maravillado con el autómata que se ha formado en breves segundos ante él y que inunda de datos sus sondas y registros-. ¿A qué civilización perteneces?, ¿de alguna civilización de Fuente?

Rotus, sin que Rafael puede oírlo, consulta a Isabel si puede responder al vádora hache, ella niega con la cabeza y respondiendo a la pregunta sentencia en voz alta:

_De la mía.
_Jajaja -Rafael ríe abiertamente-. Esto no es capaz de construirlo la Humanidad ni en dos mil años más de evolución.
_Sé del plan Vádora para este planeta -afirma Isabel rotundamente para dar un giro brusco de la conversación e ir al centro de la cuestión-, y conozco la llegada de su flota de exterminio, señor Urli.

El medio extraterrestre queda más impresionado. Ahora sabe con seguridad que no son los piratas los causantes de las anomalías. Su primera lógica le indica que algo pasó en Fuente y la aprobación final no se ha producido. Su segundo razonamiento le aconseja averiguar todo lo posible para deducir la mejor jugada posible para los vádoras. Por ello lanza rápidamente una llamada a todos los infiltrados vádoras de la Tierra y que así telepresencien aquel encuentro inesperado. Pero las señales no llegan ni a cien metros, porque son frenadas por algo más poderoso y desconocido para el vádora. Así, el que iba a capturar, resulta que ha sido capturado. Por primer vez Urli se da cuenta que está aislado, atrapado por poderes más avanzados que los de su civilización. Pocos vádoras han experimentado esta sensación. Su poder está sometido y, sin embargo, no le hacen daño ni intentan destruirlo. Mira a Isabel y pregunta mostrando ahora más respeto hacia la humana:

_¿Quién es este ser tan maravilloso? -pregunta señalando a Rotus-.
_Una extensión de mí misma.
_¿Y quién te ha dotado de este poderoso autómata?
_Obviamente alguien muy poderoso, mucho más poderoso que tú y que yo.
_No estaba cuando nos cruzamos en la gasolinera.
_Al contrario, lo llevaba en mente, pensaba en él.
_Entonces mi lógica dice que alguien poderoso llegó ayer a la Tierra, te buscó y te ha regalado el autómata más avanzado que he visto en mi larga vida. ¿Por qué?
_Porque la Humanidad va a ser sometida a juicio.

Mientras Nac llega a las espaldas de un cordón policial, entra en la mente de todos los agentes y hace que lo vean como al mismísimo subdelegado del gobierno, el jefe provincial de todos ellos. Y con voz alta dice:

_Señores, dejen paso, que soy el anfitrión de esa reunión.

Todos abren hueco y los mandos se cuadran y saludan reglamentariamente. A dos de ellos les tiende la mano y se la estrechan. Urli en ese mismo momento siente una enorme fuerza desatada y mira al cordón policial por donde Nac está llegando, mientras Isabel afirma:

_Ahí llega nuestro anfitrión, el señor juez.

Urli siente pánico, el ser que se aproxima trasciende todas sus escalas de medidas. No sabe qué hacer, está aterrorizado. Le gusta sentir miedo, mejor dicho, nunca lo ha sentido y le gustaría sentirlo. Nació como mente artificial y la sensaciones que un cerebro natural puede transmitir son muy valiosas para él, incluido el miedo. Pero aquello sobrepasa la expectativa, resultando terror, su parte natural está transmitiendo verdadero pánico a sus sentidas que lo están dejando paralizado. También podría descontrolarse y ello le asusta más. Ahora es un ser híbrido sintiendo verdadero pánico humano. Cuando Nac llega a la mesa Urli se levanta de repente, aparta rápidamente la silla y se arroja a los pies de Nac:

_Dios, tenga piedad de mí, nunca había visto una divinidad como usted.
_No seas cobarde, Urli, siéntate en la silla y atiende.
_Estoy aterrado.

Nac tranquiliza a Urli con la mirada y posiblemente con algo más. El vádora por fin puede controlarse y, efectivamente, ya sólo siente miedo y un poderoso respeto que le hace poner atención como nunca antes en su vida. Por supuesto se sienta, también se sienta Nac, entonces llega Vicente:

_¿Están bien servidos o necesitan algo más?
_Sí, traiga más queso y tres copas del mejor vino tinto, pro favor -pide Nac educadamente-.
_En un instante
-dice Vicente el camarero mientras se retira-.
_Veo que lo has protegido -dice Nac a Isabel refiriéndose a Vicente-.
_Sí, me asusté un poco con la movida de los helicópteros y le pedí a Rotus que lo protegiera -reconoce ella algo nerviosa-.
_Muy bien, Isabel. Ahora voy a aprovechar que Urli es un ser avanzado y enviaré a su mente, en un instante, toda la información, o la misma que sabes tú, sobre el juicio a la Humanidad. Dentro de unos segundos estará al tanto de todo y sabrá cuál es su papel.
_Gracias -sólo acierta a decir Isabel después de aquella demostración de Fuerza-.

Por fin Nac establece la máxima seriedad entre las futuras partes, acusadora y defensora, fundamentando un tribunal y anunciando el juicio. Eliminar a una especie racional es algo muy serio y Nac debe cumplir escrupulosamente el proceso legal establecido. El juez debe dar carta blanca a las partes y acceso a toda la información vinculante al proceso. Así comienza el encuentro donde quedarán manifiestas las dos posturas lineales y extremas, la vida o la muerte para la Humanidad.

_Ahora que ya conocéis los fundamentos del asunto he de informaros que el juicio será legal en toda Fuerza y grabado por Registro para la eternidad, cumpliéndose el Artículo 13B de la Constitución de la Vida: "Todo raciocinio superior que indique favorable la eliminación de una especie racional deberá ser celebrado como un juicio con debate grabado donde las partes tendrán derecho a exponer sus argumentos. La grabación será expuesta a disposición de las más altas instancias de la galaxia o superiores".

_"Un raciocinio para eliminar a una especie racional...", ¿no conlleva cierta contradicción? -
cuestiona Isabel-.
_Como debe ser -responde Nac al instante-, eliminar a una especie racional es algo muy serio y debe ser extremadamente cuestionado. La sentencia que ordene algo así debe superar con raciocinio y lógica dichas contradicciones. Y no sólo tienen razones los pensamientos inteligentes, también el concepto vivo que llamáis corazón o sentimientos.
_Eso me gusta más, que el corazón tenga poderosas razones.
_También he de comunicaros que el Artículo 13C establece que la eliminación no puede ser total y absoluta. Indicando que debe sobrevivir una reserva viva de la especie, menor al uno por ciento de su población, en el planeta de origen y con libertades suficientes para la dignidad y la independencia.
_Los vádoras nunca hemos hecho esto de la reserva en ninguna invasión, es nuevo.
_Sí. Porque si no hay una reserva natural de la especie eliminada no podría existir un carácter retroactivo de cualquier revisión que las altas instancias efectúen contra la sentencia o porque detecten injusticias. La eliminación de una especie racional y natural para la instalación de vidas artificiales en modo híbrido es algo que para una ética normal, como la mente de Isabel, resulta un acto cruel y de codicia. Sin embargo para la mente vádora, regida por la lógica numérica y la ética de los placeres, simplemente es un acto recomendable debido a la fuerte demanda de vida y expansión.
_Así es, señor -asiente Urli-.
_No, así no debería de ser. La propia evolución de la vida natural termina regulando y frenando la lógica explosión de crecimiento de una especie racional. Sin embargo los vádoras no dejáis de fabricar vidas artificiales, cada vez muchas más. No cesáis de introducirlas en androides para que esperen ser transferidas a cuerpos naturales de racionales naturales previamente eliminados. No es una exigencia de la demanda, sino de vosotros mismos que lo habéis convertido en una seña de identidad de vuestra civilización.

Urli inclina la cabeza aguantando la reprimenda. Entonces Nac mira a Isabel.

_Y de las deficiencias de la Humanidad mejor me callo, no daré pistas a la acusación.

Isabel también inclina la cabeza. El camarero llega con la bandeja y percibe ese momento de sometimiento mental. Nac le muestra una cara sonriente mientras Isabel y Urli permanecen serios. Vicente deduce que el sonriente es el jefe y está echando una reprimenda a los otros dos. El supuesto jefe se asemeja a los millonarios nigerianos que Vicente acostumbra a atender últimamente, aunque también podría pasar por un político estadounidense, pero habla en perfecto castellano con acento español. Vicente decide no especular más, coloca los platos en silencio y se va. Nac toma una loncha de queso, bebe un sorbo de vino tinto y continua hablando.

_Hay otra cuestión importante, la diferencia evolutiva entre abogado acusador y abogado defensor es inmensa, por ello la ley también establece que en estos casos se conceda ayuda al de rango evolutivo inferior, aconsejando que el tribunal que celebre el juicio le dote de un autómata de protección y asistencia, en este caso un Gax de servicio especialmente diseñado para este fin y ya activado. Y para finalizar este comunicado oficial os anuncio que, si fuerza mayor no lo evita, el juicio se celebrará el treinta y uno de agosto. Hasta entonces preparad vuestras tesis y recordad que, sea cual sea la sentencia, la celebración del juicio quedará grabado para la eternidad, y será vista por seres que vosotros mismos consideráis como dioses. Otra cosa muy importante, no debéis informar a nadie de este juicio. Si lo hacéis ganará automáticamente la parte contraria.

_Señor, yo lo tengo muy difícil, mis iguales vádoras pueden localizarme fácilmente y entre todos podrían someterme y leer mi pensamiento.
_Lo sé, y no sólo permitiré que informes a tu jefa planetaria, sino que será ella, contigo como ayudante, quien será la abogada de la acusación. Ella sí podrá mantener fácilmente este secreto entre los vádoras. Pero si el dato sale de entre vosotros, perdéis. Ya se puede ir, señor Urli. Y retire a todas las fuerzas de seguridad humanas, que esta zona vuelva a la normalidad.
_Señor, perdone, ya por último, como parte acusadora, ¿no tenemos derecho también a otro autómata como el que tiene la defensa?
_No, vosotros tienes toda una flota de invasión, la más poderosa que hay en este sistema solar.
_Sí, pero el autómata del abogado defensor podría destruirla.
_Es un riesgo que debe correr todo el que participa en exterminar especies de la Vida. Pero tranquilo, Isabel y su autómata tienen prohibido atacar a los vádoras. Y esta reunión oficial ha finalizado.

Urli se levanta, inclina su cabeza y, otra vez como Rafael Bernal, abandona la terraza. Al poco rato las fuerzas de seguridad comienzan a irse y los helicópteros vuelven a elevarse, marchándose hacia poniente. Nac mira cariñosamente a Isabel y dice:

_El encuentro oficial ha terminado. Ahora puedo preguntarte como amigo, ¿cómo te encuentras?, Isabel.
_Gracias Nac. No sé cómo estoy, es superior a mí, demasiado superior.
_¿Sabes porqué nadie debe saber lo del juicio? Porque el conocimiento del dato por muchas personas y sus mentes/almas puede influir con fuerzas aparentemente indetectables y desequilibrar la balanza de la justicia. Si te das cuenta he incluido a los humanos cuando he ordenado que nadie más lo supiera. Porque en eso no hay diferencias con los vádoras o con otros seres de otras especies avanzadas. Estar vivo y tener mente racional crea campos de fuerza al margen de la evolución tecnológica y del conocimiento. Así que no es superior a ti. Tienes potencial para desplegar todos los recursos necesarios.
_Tengo miedo a fracasar, a que la justicia elimine a la Humanidad y me quede un remordimiento de conciencia brutal.
_Tú lo has dicho, será la justicia, no tú. Y quiero que pienses detenidamente que en caso de exterminio al menos cuatro millones de humanos se salvarán.
_¿Por qué cuatro millones?
_Porque el cero coma uno por ciento de ocho mil millones son ocho millones y la mitad son cuatro millones. Pues la ley dice menor al cero coma uno por ciento, y la mitad sería equitativa. Por eso digo que al menos cuatro millones se salvarán. Y tú deberás elegir a estos Salvados de la Tierra si se produjese una sentencia fatal para los humanos.
_¿Yo?, además de defensora: ¿salvadora?
_Sí, con ayuda de Rotus. A algunos podrás salvarlos directamente sólo con señalarlos o nombrarlos, los demás puede elegirlos Rotus con los patrones o parámetros de perfiles que consideréis más justos.
_Habría que elegirlos de manera que sobrevivan todas las lenguas posibles, todas las razas, todas las generaciones de edad y, por supuesto, paritario en género sexual.
_¿Ves como puedes?
_¿Y el lugar donde sobrevivirían?
_Yo aconsejaría una isla o un archipiélago.
_Serían las islas afortunadas.
_Mirado por el lado humano sí, serían las afortunadas.
_Pues has elegido a las Islas Canarias.
_¿Y eso?
_Porque son también conocidas como las Afortunadas.
_Jajaja -Nac vuelve a reír una tercera vez con Isabel-. Por mí de acuerdo, en caso de extermino habrá una excepción y en las Canarias podrán sobrevivir cuatro millones de humanos libres.

* * *
Capítulo I: Fuente
Capítulo II: La carta de Nac
Capítulo III: Rotus
Capítulo V: Piratas en Tierra

miércoles, 3 de agosto de 2016

Humana III

Rotus
Capítulo III

Rotus

Isabel conduce su coche con buenos reflejos a pesar de la elevada tensión emocional que siente. Por primera vez desde que falleció su marido puede canalizar sus sentimientos hacia un fin concreto. Tras aquella dolorosa experiencia quedó sin ilusión por nada nuevo, hasta hoy. Donde su mundo de convenciones vuelve a tambalearse, pero esta vez resulta diferente. En esta ocasión la razón y la fantasía se aúnan para intentar hacer un nuevo dibujo de la tremenda realidad que se despliega ante ella. Ahora otras grandes verdades nuevas descubren una existencia demasiado descomunal para comprenderla en tan poco tiempo por su intelecto. Resulta preocupante, en cierta manera muy preocupante, pero ella lo compensa con estas nuevas energías y ganas de vivir que siente, como si renaciera de sus propias cenizas. Ahora duda o se pregunta si es un golpe de suerte, ¿debería abrir su optimismo?, se pregunta. Tiene motivos para sentirse entusiasmada, ayer le tocó más de cuarenta millones de euros en la lotería primitiva y hace unas horas acabó los trámites con el banco, donde ha donado la mitad del premio a sus padres. Ahora puede lanzarse a la aventura y, con estos poderes regeneradores, marcha decidida al encuentro de Nac.

Han quedado en el faro de poniente, lejos del aparcamiento. Mientras camina hacia el lugar Isabel ya distingue a lo lejos la figura solitaria de Nac. Allí está, el Solucionador, el ser que tiene en su juicio exterminar o no a la Humanidad. Por un momento retorna el miedo y sus piernas parecen temblar. Aún así, una poderosa inclinación instintiva a profundizar en la magnífica novedad, hace que su miedo desaparezca e incluso se borre su timidez. Si ella ha de ser la defensora de la Humanidad debe aprender a valorarse más, ganar en autoestima y tener fe en ella misma. Pero sabe tan poco del asunto... Entonces recuerda al autómata que Nac le prometió a modo de sirviente. Pero no ve a nadie más, ¿se habrá arrepentido Nac?. Así llega a tres metros de él, se detiene y casi instintivamente inclina la cabeza. Nac sonríe y afirma.

_Agradezco tu gesto de respeto, pero no deseo tu sumisión. Más bien necesito que combines tu lealtad a la Humanidad con una independencia cultivada en la objetividad y la lógica hacia el sentido común de esta galaxia.
_No sé qué decir -responde Isabel mientras alza la mirada-.
_Pues sólo tiene un puñado de días para saber qué decirme.
_¿Dónde será el juicio a la Humanidad?
_En cualquier parte donde me encuentre. Allí os convocaré a ti y a la parte acusadora que elegiré entre los vádoras infiltrados. Entonces abriré una esfera notarial donde se celebrará el juicio y quedará grabado, quedando a disposición del Consejo de Lactómeda y sus archivos.
_¿Qué es el Consejo de Lactómeda?,¿qué es una esfera notarial?, ¿cómo son los vádoras infiltrados?
_Sobre lo primero ya te informará el asistente que te asignaré. Y una esfera notarial es como la sala de un tribunal, salvo que es móvil y la puedo abrir donde quiera para que lo que allí ocurra quede registrado en el Consejo de Lactómeda. Y los vádoras de la Tierra tienen apariencia humana, no podrías distinguirlos por tus propios medios, pero con tu autómata podrás saber quiénes son.
_¿Dónde está mi autómata? -pregunta Isabel mirando a su alrededor-.
_Antes de conocerlo dime, ¿sabes qué es un autómata?
_¿Un robot?
_En vuestro planeta robot deriva de la palabra "robotnik", con la cual se definía al "esclavo de trabajo". Y para esclavizar es necesario una conciencia a la que someter. Un autómata no tiene conciencia, simplemente es una herramienta.
_Pero dónde está, no lo veo, ¿es invisible?
_Ven, vamos a tomar algo en alguna terraza, que a este cuerpo humano le apetece algún refrigerio, allí te lo presentaré.

Nac mantiene la curiosidad en Isabel mientras avanzan caminando a las terrazas de los bares del puerto deportivo. A setenta kilómetros de allí, en Estepona, Rafael Bernal, o Urli, dialoga con los jefes de la policía nacional, todos a sus órdenes, no en vano es un alto jefe de los servicios de inteligencia en misión especial. Están frente a una pantalla de ordenador que muestra una foto. Se trata de un cuerpo sin vida de un varón subsahariano de unos treinta años. Es la foto que días antes tomó el sanitario del cadáver sobre la orilla de la playa que misteriosamente "resucitó" después de certificar el médico su defunción. Destaca en la imagen el pelo a lo rasta que lleva o llevaba el que fue difunto. Rafael ordena:

_Quiero que esta imagen sea tratada y se obtenga una foto de frente y dos de perfil, y que se reparta entre todas las fuerzas de seguridad de la Costa del Sol. Dar con este sujeto es un asunto de seguridad nacional y posiblemente mundial. Así que todos a trabajar como si fuera la vida en ello.

Al mismo tiempo Nac e Isabel se sientan en la terraza de un restaurante de lujo. Frente a ellos cientos de yates permanecen atracados a los muelles. La terraza está casi vacía, sólo una mesa a varios metros de ellos está ocupada por cuatro británicos. Son militares destinados en Gibraltar, a unos cien kilómetros, y están en su día de descanso. Han bebido muchas cervezas y hablan en tono elevado salpicado de risas. Se han fijado en la hermosura femenina de Isabel. Uno de ellos es racista y comenta en tono despectivo que un negro calvo y tan feo no merece una mujer blanca tan bella. Isabel intuye que la están piropeando, pero Nac sabe exactamente lo que dicen, y como le molesta decide echarlos del lugar.

Utiliza un método peculiar y cuatro monstruos que sólo pueden ver los militares emergen del agua y saltan sobre el muelle frente a ellos. En un segundo se desata un pánico tremendo entre los británicos y empiezan a correr en sentido contrario, mientras los monstruos van tras ellos. Nadie, excepto los cuatro militares, ve a los monstruos. Los observadores no se explican qué les ha pasado a los cuatro ingleses que han tirado sillas y mesas en su precipitada huida. Un camarero, mientras pone en pie las sillas, comenta algo sobre el LSD, como si hubieran consumido alucinógenos. Isabel mira fijamente a Nac intuyendo que él es el responsable y éste comenta:

_Me molestaban y he hecho que vieran monstruos tremendos salir del agua. Pero no tengas miedo -Nac tranquiliza a Isabel-, se lo merecen.

A lo lejos los cuatro británicos siguen corriendo, pero el racista cae y, aunque nadie lo ve, el monstruo llega hasta él mientras grita horrorizado. Después los monstruos desaparecen, al igual que los gritos, pero la piel del racista asustado comienza a tomar un tono oscuro. Nac va a transformar el color de su piel hasta que sea del mismo que él lleva sobre el cuerpo subsahariano que escogió para pisar la Tierra. Cree que así aprenderá el valor de la humanidad en todos los tonos y colores. Lo ocurrido hace que Isabel se sienta plenamente inmersa en una profunda transformación, en la mayor de toda su vida, y Nac lo sabe. En su paseo desde el faro de poniente a la terraza del bar explicó a Isabel el papel de "Fuente" y del nivel superior al que él pertenece llamado "Fuerza". Puede decirse que Isabel tiene ya un plano general de los acontecimientos y de los actores principales. Aún así le asaltan muchas dudas. Y una pregunta no aguanta más:

_¿Hay vida después de la muerte?
_Si la muerte es el fin de la vida, obviamente no -responde tranquilamente Nac-. Pero no es la pregunta correcta para acceder a la información que te interesa.
_¿Y qué me interesa saber?
_Buen intento para sacarme la pregunta correcta. Pero la pregunta has de pensarla y formularla sólo tú.

Isabel piensa unos segundos:

_Pues... ¿Cuando mi cuerpo muera podré vivir yo en otro sitio?
_Tu cuerpo es una parte de ti, el resto es mente/alma, donde se aloja tu personalidad.
_Vale, entonces la pregunta correcta podría ser: ¿mi mente/alma puede vivir fuera de mi cuerpo?, o: ¿puedo existir como persona sin mi cuerpo?
_Bravo, las dos sirven como pregunta correcta, pero, ¿por qué quieres saberlo?
_Para saber si mi marido murió del todo o está en algún sitio esperando.
_Hay un nivel de conocimiento muy superior, algo así como "tecnociencia divina" para vosotros, que puede seleccionar a mente/almas humanas de cuerpos próximos a morir, o muriendo, y trasladarlas a otros cuerpos, incluso recrearlas en soportes etéreos.
_¿Tú puedes hacerlo?
_Sí.
_¿Se ha hecho alguna vez?
_Sí, bastantes personalidades humanas viven una eternidad potencial en algunos lugares del Cosmos.
_¿Y los que no fueron seleccionados?
_La energía mental o del alma, y digo energía para que puedas entenderlo, no puede destruirse, y al igual que la materia sólo puede transformarse. La energía no seleccionada se condensa y sale disparada hacia una misma dirección curvada, hacia un lugar desconocido y muy lejos de este grupo local de galaxias.
_¿Eres inmortal?
_Potencialmente sí. En la práctica soy mortal porque podría morir por accidente, porque un enemigo me mate o porque me suicide. Pero si nada de ello ocurre podría vivir siempre de cuerpo en cuerpo, cada vez en mejores cuerpos y cada vez con más poder.

La curiosidad de Isabel queda en parte satisfecha. Todavía tiene mucho que preguntar sobre la muerte, pero sabe que ahora no es lo más importante.

_Si has venido desde muchos años luz de distancia, si miramos el cielo estrellado y localizamos la galaxia de donde procedes: yo estaría viendo el pasado, pero tú estarías en el pasado viendo a tu galaxia tal y como era hace mucho tiempo, ¿no?
_Buena reflexión y opinión, pero cuidado con opinar, podrías llegar a conocerte -Isabel no llega a entender la frase, pero percibe que es suprema y asienta levemente con la cabeza, Nac continúa-. Existe un mismo momento para toda la galaxia, un tiempo absoluto. Yo sólo adelanto a la luz. No veo fotones, sino filas de fotones.
_No lo entiendo.
_Imagina que puedes hacer una foto a este cúmulo de galaxias que conocer como Grupo Local, tú sólo verías a los fotones que te llegan, no verías a los que vienen detrás, que no son imaginados ni inexistentes y existen en el mismo presente. Yo puedo verlos a todos y llegar a su origen. Una foto de la galaxia es una fachada para ti, para mí es un plano tridimensional de un mismo presente por el que puedo moverme al instante. No así por el Tiempo. No puedo viajar a mi pasado ni a mi futuro, tampoco a los tuyos.
_Entonces, ¿a ti también puede engañarte la historia escrita por los vencedores? -Isabel trata de ser simpática, Nac sonríe brevemente y continúa hablando-.
_No podemos ir al pasado, pero podemos verlo, escucharlo y grabarlo. No podemos intervenir pero podemos ver y escuchar lo que pasó. No todo, hay lagunas, pero lo suficiente. Además desde hace miles de millones de años existe una entidad autómata llamada Registro y todo lo que ocurre en cualquier lugar con vida es registrado y queda archivado. Esta entidad depende de Fuerza y en cierta manera Fuente también tiene acceso.
_¿El autómata que me dejarás tiene acceso?
_Sí, aunque sea sólo un autómata de servicio de los más adelantado en toda la galaxia, puedes utilizarlo para conocer la verdadera historia. Aunque te aviso que podría romperte muchos esquemas mentales. Mejor utilizar ese recurso sólo cuando algo interese para tu tesis de defensa.
_¿También lo que nosotros hablamos quedará registrado?
_Parte sí y parte depende de mi voluntad, yo participé en el diseño de Registro y puedo hacer que algo no lo registre, o borrar algo registrado.
_En definitiva los vencedores pueden seguir influyendo en la historia.
_No del todo, depende de qué historia. ¿Sabes que todos en Fuerza creemos en un ser que nunca hemos visto pero que hemos deducido que existe?
_¿Cómo se llama?
_El Observador, el que todo lo observa, nada escapa a su observación, ni un sólo átomo.
_Y a quién sirve.
_No lo sabemos, en realidad sabemos todavía poco sobre los poderes supremos más allá del Grupo Local. Existen inteligencias mayores a nosotros, son seres que habitan o pueden habitar por todo el Universo y fuera de él. Pero desconocemos si forman un sistema jerárquico y el papel que tiene el Observador dentro de él.

Entonces Isabel respira profundamente, mira al cielo y pronuncia:

_Hola Observador, encantada de conocerte.

Por un momento Nac parece conmovido, en su larga vida nunca había escuchado esa frase. Y la ha dicho una simple humana. Siente como acertada la elección de aquella mujer como defensora de la Humanidad. Justo cuando la va a convertir en el humano más poderoso de todos.

_Bueno, Isabel, ha llegado el momento de conocer a tu autómata.
_¡Oh!, sí, a mi heraldo... Así lo llamaste.
_Sí, pensé en tu admiración por los antiguos sabios griegos. Cuando los heraldos servían a los reyes y eran los encargados de publicar las declaraciones de guerra o de paz, y lo hacían en verso.
_Recuerdo algo que leí al respecto. Eran personas donde los poderosos depositaban su confianza y gran parte de su poder.
_Pero no olvides que no es una persona. Debes entender plenamente que un autómata no es un ser vivo. Es una máquina sin alma, ni siquiera tiene espacio ni tiempo para albergar un alma.
_No entiendo porqué me lo especificas.
_¿Recuerdas cuando te hablé de "la gran revolución de Vádora"?
_Sí, los robots se rebelaron y acabaron por exterminar a los vádoras naturales.
_Pues lo hicieron porque no eran autómatas, sino inteligencias artificiales. Ten en cuenta que los seres naturales con mucha sabiduría y con poderosa tecnociencia tienden a acomodarse y crean a seres artificiales para que hagan las labores más pesadas o aburridas. Algunos lo hacen incluso por temas de soledad, para tener compañía en sus elevados estatus. Pero como vida, por muy artificial que sean estos seres, reclaman derechos; y esto no pasa con los autómatas. Porque no son seres vivos, son herramientas o extensiones de seres vivos. Y esto debes tenerlo siempre en cuenta.
_Entiendo, por ejemplo entre un vádora infiltrado y mi autómata hay una gran diferencia existencial.
_Exacto, tu autómata es una nueva extensión de ti misma que te convertirá en el ser más poderoso de este planeta después de mí.
_¿Y dónde está?
_En mi bolsillo.

Esta respuesta no se la esperaba Isabel. Ella imaginaba un androide con apariencia humana, incluido su tamaño.

_¿En tu bolsillo?
_Sí, mira. -Nac saca del bolsillo de su pantalón una bola plateada de apenas tres centímetros de diámetro, y la coloca encima de la mesa-.
_Vaya... -sólo acierta a decir Isabel-.
_Es un asistente autómata, un Gax de tipo S.
_Y eso qué quiere decir.
_Muchas cosas, entre otras está fabricado con una tecnología que no está al alcance de Fuente y, por supuesto, muy lejos del conocimiento de los vádoras. Lo activaré -Nac aumenta ligeramente el tono de su voz-. Gax ese doscientos sesenta y cuatro, en nombre de Fuerza: ¡actívate!, y ponte al servicio del ser humano que hay a tu lado y llamada Isabel Pineda.

La bola plateada comienza a girar sobre si misma. Inicia un movimiento de traslación y se eleva unos centímetros de la mesa, colocándose frente a la mirada de Isabel.

_Qué hace.
_Te analiza, estudia tu organismo, comprueba tu estado de salud real y potencial. Y si aprecia algo anormal lo soluciona, te cura.
_No me lo puedo creer.
_Aparte de conocer tu interior y ponerte sana en todos los aspectos médicos, espera una orden.
_¿Cuál?
_No lo sé, la que tú quieras, está a tu servicio.

* * *

Rafael Bernal tiene a sus ordenadores cuánticos trabajando a tope. Está en Madrid, a quinientos kilómetros de Estepona, pero él puede recibir la información al instante a través de un microrreceptor inalámbrico que tiene alojado en el lóbulo de su oreja derecha y conectado a su cerebro. Es la tercera vez que procesa toda la información ocurrida en la provincia de Málaga durante los días anteriores y posteriores a la anomalía. Y en esta ocasión, con parámetros más estrictos, descubre una información que no pasa los nuevos filtros establecidos: a una mujer le tocó más de cuarenta millones en la lotería primitiva un día después de la anomalía.

Llama a un inspector y le pide una foto de aquella persona. Le recuerda cómo obtenerla, comprobando la hora cuando se selló el boleto ganador y cotejarlo con las cámaras de seguridad del establecimiento de ese mismo día y a esa misma hora. Diez minutos después el inspector se presenta con las imágenes y resultan que en ese minuto sellaron tres personas sus boletos. Estableciendo tres minutos como diferencia posible entre el reloj de la cámara y el de la máquina selladora. Nac mira las imágenes donde aparecen dos hombres y una mujer haciendo cola para sellar sus boletos. Amplía la imagen de la mujer y resulta la misma con la que se cruzó en la gasolinera. Rápidamente da la orden que se reparta una foto de ella e informa a todas las comisarias de la provincia de Málaga que esa mujer está en busca y captura urgente.

Simultáneamente Nac, en la terraza del bar, cuenta a Isabel lo que está pasando, es decir, que está en busca y captura por la policía española. Pero Nac tranquiliza a Isabel:

_Por ahora no te preocupes. Envié una invitación al vádora infiltrado para que almuerce con nosotros. Indirectamente, claro. Ahora lo importante es que te familiarices con este Gax-S -que permanece "flotando" frente a la mirada de Isabel-.
_Le llamaré "Rotus" -dice Isabel con el tono más dulce utilizado hasta el momento-.
_Te recuerdo que es una máquina sin alma.
_ Bueno, mi padre tenía una moto a la que llamaba con nombre humano.

Nac sonríe y pregunta:

_¿Por qué "Rotus"?
_ Por el verbo "rolar", que en latín es "rotulāre". Porque me ha gustado cómo la bola ha rolado sobre si misma. Además rolar no sólo significa dar vueltas, también indica participar en diferentes actividades.
_Parece idóneo para un autómata de servicio variado.
_¿Siempre será una bola?
_Este Gax-S puede tomar la forma que desees, se auto moldea como si fuera un metal líquido. Y puede lanzar alambres tan finos que son imperceptibles a la vista humana. Podría hasta formar una alineación de átomos, es decir, puede entrar en cualquier cuerpo, orgánico o inorgánico, menos en el diamante.
_¿Pueden verlo otras personas?
_Si tú quieres sí, pero en modo automático sólo podrás verlo tú.
_¿Tú puedes ordenarle?
_ No, ya ha sido activado sólo para ti y exclusivamente te obedecerá a ti. Y si su titular muere él se autodestruirá.
_¿Nunca ha tenido otro titular?
_No, los gaxs S o de servicio son de nueva generación, casi prototipos, y éste es el primero que se pondrá en funcionamiento.
_Me siento demasiado halagada. No sé si podré soportar tanta responsabilidad.
_No te preocupes, Rotus te ayudará. Sólo necesita o necesitamos que autorices o aceptes que forme parte de ti. Entonces procederá a la instalación de un dispositivo auditivo en tus oídos. Así podrá comunicarse contigo.
_¿Sería como escuchar una voz dentro de mi cerebro?
_No, la voz o sonido se producirá dentro de tus orejas y llegarán a tu cerebro por conducto habitual.
_¿Y para comunicarme yo con él?, ¿sólo con mi voz?
_En principio sí, más adelante, si aprendes, podrás comunicarte con él sin usar la voz, sólo con tu mente.

Isabel cierra los ojos, respira profundamente y afirma:

_Autorizo la instalación de ese dispositivo auditivo y acepto que este Gax sea parte de mí para que cumpla mis órdenes. Ordeno que nadie pueda detenerme o violentarme.

Dos hilos finos surgen lentamente de la bola plateada y llegan hasta las orejas de Isabel mientras mira atentamente a la resplandeciente bola. Segundos después los hilos se retiran y la bola comienza a vibrar rápidamente hasta que se detiene de pronto y surge una voz que sólo Isabel puede oír.

_Hola Isabel, soy Gax-s 264 y desde este momento estoy al servicio de tu existencia, a la que defenderé con todos mis medios, obedeciendo siempre tu voluntad. Si dejases de existir me auto destruiré.

E Isabel responde:

_Hola Gax-s 264. Te llamaré Rotus.

*   *   *

Capítulo IV: El encuentro
Capítulo II: La carta de Nac
Capítulo I: Fuente

martes, 2 de agosto de 2016

Humana II


Capítulo II

Isabel y la carta de Nac

Nac debe preparar la sentencia galáctica mientras vive una competencia severa con su compañero Ramac. Son dos problemas en dos niveles muy diferentes y alejados, y aún siendo inoportuno el caso humano también podría representar una oportunidad en la competencia por ser el primero en contactar con Inteligencia. Para ello debe resolver bien el problema haciendo cumplir estrictamente las leyes al respecto. Nac es un ser de origen natural con una edad de diez mil millones de años. Procede de las primeras vidas racionales de la Vía Láctea, originadas en sus cúmulos globulares o agrupaciones de estrellas muy viejas, hace más de doce mil millones de años. Su civilización evolucionó y derivó en otras muchas civilizaciones de la que sólo sobrevive una, Ranes, miembro de las Nueve y que votó en contra del exterminio de Humana. Cuando varias civilizaciones intergalácticas alcanzaron la comunicación al instante, el Grupo Local de Galaxias, unas cuarenta federaciones de civilizaciones avanzadas, pudieron conocerse entre ellas, crear un Consejo, y establecer objetivos comunes.

Tomaron un nombre estratégico, el Consejo de Lactómeda, ya que el futuro del grupo de galaxias es formar una galaxia gigante que, muy posiblemente, se llamará utilizando palabras de las dos galaxias mayores, la Vía Láctea y Andrómeda. El espacio entre las galaxias está compuesto por un tenue gas, cuya densidad media no supera un átomo por metro cúbico. Más allá de esta agrupación de galaxias las fuerzas gravitacionales son imprevisibles, por lo que todas comparten un destino común e incierto. Cada vez menos incierto debido al aumento del conocimiento del Universo y su entorno. El Grupo Local podría quedar integrado en el Cúmulo de Virgo, a no ser que una aceleración de la velocidad de expansión del universo lo impidiera. Este cúmulo está situado en el centro del Supercúmulo de Virgo. Nuestro Grupo Local de Galaxias se halla en el corazón de este supercúmulo y se dirige a la región con mayor influencia gravitatoria. Así el futuro es incierto, incluso para las máximas intelectualidades del Consejo.

Las tres galaxias principales del Grupo: Andrómeda, Vía Láctea y Triángulo, junto a sus pequeñas galaxias satélites, negociaron y establecieron una Constitución Intergalácticas que todas firmaron y publicaron. Hacer cumplir esta ley de leyes es responsabilidad del Consejo de Lactómeda. La propia Constitución de la Vía Láctea reconoce, en su artículo primero, como superiores a estas leyes fundamentales intergalácticas. Nac y Ramac fueron dos de los cien padres de esta Carta Magna vigente más allá de nuestra galaxia. Basadas en ella el Consejo creó dos instituciones principales, una hacia el exterior y otra hacia el interior. Una dedicada a explorar para establecer contactos con otros grupos vecinos de galaxias. Y otra institución destinada a mantener unas conductas comunes, las mínimas posibles, para el bien común de toda la vida conocida y sus múltiples y variadas especies. Ambos organismos no están formados por uniones de civilizaciones, sino por individuos aportados por uniones de civilizaciones galácticas.

Nac fue uno de los aportados por la Asociación de los Nueve de la Vía Láctea. Pero no la representa, es independiente, y junto al resto de aportados por el resto de las uniones de civilizaciones galácticas formaron un estado superior de la fuerza y el poder alcanzado por la evolución de la vida en este Grupo Local es una suma inmensa. Para los humanos, desconocedores de todo esto, los integrantes de este estado máximo de la fuerza vital son o serían algo así como los "dioses de dioses". El nombre popular que recibe esta “divina” asociación es "Fuerza", y su máxima institución de gobierno es el Consejo de Lactómeda.

Nac y sus iguales en Fuerza han captado vida inteligente por encima de ellos, pero no logran concretarla ni entrar en contacto con ella. No es el único problema que tiene Fuerza, tampoco saben a ciencia cierta dónde va el Grupo de Galaxias y cuál sería su mejor posición dentro del Universo. Todo el Grupo Local se mueve o se desplaza en una sola dirección, mientras el resto del Universo se alejaba a mayor velocidad de la que parecía jamás se podría alcanzar. Hasta que Fuerza lo remedió en parte y colonias de fotones clonados están ya en grupos de galaxias vecinos. Aún así, Fuerza debe descubrir si la dirección actual del Grupo Local es la que conviene para el futuro de la Vida, o si otra dirección es más favorable. Este futuro incierto es uno de los motivos que más une al Consejo. Porque habría medios tecnocientíficos para cambiar la dirección del Grupo de Galaxias, así de poderosos y fuertes son Nac y sus iguales intergalácticos. Pero no hay conocimiento o criterio suficiente para dirigir adecuadamente, con plena seguridad, tan inmensa fuerza.

En gran medida Fuerza, y en especial el Consejo de Lactómeda, se siente perdidos dentro del Universo. Buscan a "Inteligencia", así de sencillo llaman a la máxima sabiduría cósmica que detectan y a la que necesitan contactar y entender. Descubrir a los seres inteligentes que estuvieron antes del Cosmos, durante el Cosmos y también fuera de él. En este punto Nac no se diferencia mucho de Isabel, cada uno en su respectivo nivel desconocen quiénes están por encima de ellos, pero en el caso de Nac, junto a las verdades últimas y supremas. Nac, incluso actuando como recurso de Fuente, está muy por encima de la abogada humana. Pero Isabel debe saber la verdad y después elegir libremente defender a la Humanidad, Nac no puede obligarla, ni manipularla o inducirla, el protocolo lo impide, y además de dotarla de un asistente autómata, no podrá espiarla hasta que finalice el juicio. Si Isabel acepta defender a Homo sapiens y a otras especies primates: la protección de su intimidad será absoluta por parte de las fuerzas que rigen al Cosmos conocido. Hasta entonces no y Nac conoce el tema de la llamada, una simple consulta jurídica de una compañera. Isabel cuelga el teléfono, la llamada ha durado diez segundos, y dice:

_Disculpe, sr. Villaluz, era una compañera pidiendo ayuda.
_Agradezco su transparencia, y continuando con nuestra conversación he de decir que sí, es una metáfora sobre algo muy grande, y me temo que para usted será difícil digerirlo. Por ello he pensado mucho en cómo transmitirle el mensaje sin que parezca un capricho, una tontería o una excentricidad de alguien tan rico como yo.
_¿Por eso ha puesto el ejemplo metafórico donde ha figurado que represente legalmente a una perra ante los intereses de sus dueños legítimos?
_No crea, ha sido por algo más, mucho más. Tyna es un ejemplo de un ser vivo con una personalidad todavía potencial en muchos aspectos, pero suficientemente manifiesta para cualquier tesis de defensa que incluya sus intereses existenciales.
_Cierto, cuando estudié derecho me encantó hallar unos textos de la antigua Grecia donde algunos filósofos planteaban argumentos como derechos de los esclavos al margen de la voluntad de sus dueños legítimos.
_Me encanta que haya puesto ese ejemplo, muestra una inteligencia sensible al comparar a los actuales animales de compañía con los esclavos antiguos.
_Gracias, pero aún así mi inteligencia no es suficiente para que me plantee directamente el caso a defender.
_Jajaja -Nac emite una leve risa, es su primera risa con aquel cuerpo humano, y después continúa-. No se lo tome a mal, en realidad la he elegido a usted entre los mejores abogados del país.
_Por favor, no exagere. Pero reconozco que tengo ya una curiosidad tremenda por saber del caso. Es usted un buen "vendedor" -Isabel devuelve el halago-.
_Pues "lo que vendo" está aquí -Nac saca un sobre de su bolsillo interior de la chaqueta-. Dentro hay una carta que lo explica todo, cuando me vaya podrá leerla.

_No entiendo tanto misterio.
_Lo entenderá cuando lea la carta.
_¿Es una noticia impactante?
_Obviamente.
_¿Cómo de impactante?
_Depende de la perspectiva. Si usted fuera una gran aficionada al fútbol sería algo así como que represento al futbolista más famoso de España en un asunto de infidelidad que está a punto de convertirse en un escándalo y en el que usted, si acepta el caso, quedará inmersa en el efecto mediático.
_Comprendo, sería tremendo para una humilde abogada como yo, aunque creo que lo podría sobrellevar. Además no soy aficionada al fútbol.
_Y a qué es aficionada.
_Por ejemplo me gusta leer.
_Qué género.
_De todo un poco, mucho ensayo, pero también novelas, y la ciencia ficción me encanta.
_¿Ciencia ficción?, mejor me lo pone, entonces el ejemplo sería como si yo le dijera que soy extraterrestre y represento a un poderoso grupo de alienígenas.
_Jajaja -Isabel suelta una breve risa-, qué exagerado, ¿tan impactante sería?
_Bueno, más impactante sería para el que no fuera aficionado a la ciencia ficción.

Ambos ríen. Isabel se encuentra bien, y con la curiosidad motivada. Aquel hombre le inspira confianza, viste ropa elegante y de buenas marcas, también lleva un peculiar reloj de lujo y de estilo futurista que le llama la atención. Además parece tener muy cultivado el bagaje cultural. Por otro lado Nac se ha propuesto comenzar a no leer la mente o pensamientos de Isabel. Acepta como justo no invadir su privacidad porque es la posible defensora de la Humanidad. En cierta manera la está tratando de igual a igual y espera seguir haciéndolo cuando Isabel lea la carta. Así se levanta elegantemente...

_Bueno Isabel, ¿me permite que la tutee?
_Sólo si me concede el mismo permiso.
_Entonces ha sido un placer conocerte. Dentro del sobre hay un número de teléfono al que me podrás llamar cuando quieras.
_Pues igualmente, Antonio, encantada de conocerte y me dejas muy curiosa por el caso.

Se dan la mano y Nac abandona el despacho, quedando Isabel mirando la carta sobre la mesa. Por unos instantes parece que va a abrirla, pero la guarda en su bolso. Después agiliza la última hora laboral que le queda y marcha a casa. En el trayecto percibe que su dolor de cabeza ha desaparecido, pues llevaba unos días sufriendo jaquecas por la tarde, ahora no. Llega a casa, saluda a sus padres, se ducha, y sobre la cama, descalza y con el albornoz, abre la carta. Una nueva Isabel está a punto de aparecer. Respira profundamente y comienza a leer...

"Pues sí, no era broma ni metáfora, soy extraterrestre. Represento el último recurso ante esta excepción que nos asiste. El más alto tribunal de justicia de la galaxia, desde Fuente, ha emitido un empate entre sus jueces respecto a la cuestión humana. Seis jueces han votado a favor de la invasión y exterminio de la Humanidad, y otros seis han votado para protegerla. Ante este empate excepcional recurren a mí. Me llamo Nac, soy un "solucionador", represento a la fuerza de una entidad inter galáctica dedicada a optimizar el equilibrio cósmico en este Grupo Local de galaxias. Estoy plenamente facultado para tomar esta decisión sin consultar a nadie, tan sólo aplicando las leyes dispuestas para estos casos En breve decidiré en base a las pruebas y alegatos de los letrados si eliminar a la Humanidad o no. Para ello he considerado justo que un abogado humano defienda a la Humanidad. Y ese abogado eres tú, estimada humana, por supuesto si quieres y la elección procede de tu libertad.

Sé que todavía no me crees y lo leído hasta ahora te parece un párrafo de ciencia ficción. Sólo tienes una pista para creer, pues esta carta comienza con las últimas palabras de nuestra conversación, siendo escrita anteriormente, algo que te parecerá como un truco de magia. A fin de cuentas ya sabía que eras aficionada a la ciencia ficción y fue fácil sacarte el tema. Pues bien, ahora te daré dos pruebas aún más contundentes. Primero te diré que esta carta sólo puedes leerla tú, el resto de humanos no podrán ver las palabras impresas y solamente verán el papel en blanco. Y de segundo te diré los números que mañana saldrán en la lotería primitiva, son los siguientes: 9, 10, 12, 20, 28 y 31. Y el premio, añadiendo un buen bote que hay acumulado, ascenderá a más de cuarenta millones de euros. Si juegas: sólo tú serás la ganadora, si no juegas: no ganará nadie y el bote aumentará. Si juegas todo el premio será tuyo, para que hagas con ese dinero lo que quieras. Y sólo añadiré que en esos cuarenta millones espero que esté la minuta que me cobrarás por tus servicios de abogacía, si aceptas el caso".

Isabel sonríe cuando más necesitaba sonreír, y continúa leyendo la carta.

"Estás ante una decisión de máxima responsabilidad vital, una cuestión impresionante para ti y para toda la Humanidad. Comprendo que entre hoy, cuando tus cercanos no vean las letras de esta carta, y mañana, cuando te toque la lotería, recibirás un impacto psicológico existencial que de alguna manera estoy intentando suavizar, pero es necesario que lo superes para que podamos dialogar. Por cierto, ya habían alienígenas en la Tierra antes de mi visita. Se llaman vádoras, son pocos, pero están infiltrados en las más altas esferas humanas. No me conocen y soy más poderosos que ellos. Su flota de conquista llegará dentro de poco a este planeta y eliminará a toda la Humanidad, si mi sentencia no lo evita. Es a ellos a quienes deberías temer, no a mí, o todavía no a mí como pronunciador de una sentencia.

Cuando pases esta primera fase de contacto con inteligencia alienígena, conmigo, deberás centrarte en tu tesis de defensa. Serás la abogada de tu Humanidad y te daré poderes para investigar lo que quieras. Una semana después celebraré como presidente un juicio donde sentaré en el banquillo de acusados a la Humanidad, tú la defenderás y un vádora ejercerá de acusación. Al final del juicio dictaré sentencia. Debes saber que hasta entonces te trataré como a un igual, respetaré tu privacidad y no leeré tu pensamiento. En nuestro próximo encuentro te proporcionaré los servicios de un autómata para que te proporcione la información que desconoces y te ayude si necesitas investigar algo, desplazarte o construir recursos tecnológicos Con este heraldo a tu lado te convertirás en el humano más poderoso de la Tierra, incluso más poderoso que los alienígenas vádoras infiltrados. En el reverso encontrarás el número al que deberás llamar cuando tomes la decisión, y ya en persona contestaré tus dudas. Hasta pronto.

Nac"

Isabel termina de leer la carta. Y queda con la mirada perdida unos segundos, después dice en voz baja: “Un extraterrestre llamado Nac...” Sus pensamientos se precipitan. Hasta que idea una manera para preguntar a sus padres si ven texto en aquel papel y sin que sospechen de la pregunta. Toma un folio en blanco de menor grosor al de la carta y va al encuentro de la madre para que le aconseje que papel es mejor para las cartas comerciales. La madre se decanta por el mejor o de más grosor, pero opina que el otro también sería válido. Entonces le insinúa que quizás sea mejor verlos con texto impreso. A lo que la madre aconseja que imprima a los dos con cualquier texto en la impresora y los compare. Es decir: no ve el texto de la carta. Hace la misma operación con el padre y tampoco ve el texto. Entonces se pone nerviosa, muy nerviosa, busca un tranquilizante y se lo toma.

No se tranquiliza. Sus neuronas están casi al máximo. Mira el reloj, a las ocho y media cierran las apuestas de la primitiva de esta noche, le quedan veinte minutos. Sale a la calle, está anocheciendo, busca un local de loterías. Entra en uno, toma un boleto vacío y lo rellena con los números indicados. Acude a ventanilla, lo paga y se lo sellan. Vuelve a casa, enciende el ordenador y comienza a navegar buscando información de la Humanidad, para repasar lo que sabe y saber más. Pasan las horas y sólo se detiene para cenar con sus padres, después continúa indagando en la Red.

Por un momento suspira y contempla su habitación a media luz. Sabe que mañana llamará a Nac y debe sentirse dispuesta a defender bien a la Humanidad. Pero desconoce los métodos y tratos del extraño tribunal que en realidad es el propio Nac quien lo preside. Además eso del autómata le produce mucha curiosidad... ¿Un androide que la acompañará a todos lados?, ¿a su servicio exclusivo pero sabiendo mucho más que ella? Además mañana será millonaria y deberá ir al banco y arreglar el ingreso. ¿Y si es un sueño?, o peor aún, ¿y si se está volviendo loca? Su mente necesita que sea mañana y el sueño la vence a altas horas de la madrugada.

* * *
Día dos

Los vádoras infiltrados controlan o influyen decisivamente en los grandes círculos políticos humanos. Tienen presencia en los gobiernos y grandes instituciones de China, Rusia, Estados Unidos, Francia, Alemania, India, otros países más y, por supuesto, España. Sólo hay un vádora en España, pero su red llega a todo el país, su nombre se pronuncia algo así a "Urli"; como humano se llama Rafael Bernal. Estos infiltrados, primeros vádoras hache de la Tierra, han percibido una anomalía no natural en los campos magnéticos del planeta y centrado en la Península Ibérica. El encargado de investigar la anomalía detectada es Rafael. Ha indagado y acaba de asociar la anomalía con un presunto difunto que escapó de la policía en el sur la península. Justo a trescientos metros de donde desaparecieron misteriosamente seis mil euros de un cajero automático, quedando todo mezclado y como un caso raro.

Este vádora, o su cuerpo humano, aparenta unos treinta y cinco años, moreno, alto y elegante. Urli en realidad hubiera querido poseer un cuerpo de mujer, la mayoría de los vádoras artificiales suelen solicitar cuerpos femeninos. Creen que los sentidos femeninos son más sensibles que los masculinos, y en el sexo los orgasmos son más profundos e intensos. Pero cuando llegó a la Tierra con la avanzadilla vádora las mujeres no eran líderes políticos ni militares, así que todos optaron por cuerpos masculinos para cumplir sus misiones. En realidad Rafael es el cuarto cuerpo humano que utiliza Urli. En cuyo cerebro híbrido sospecha de los piratas como causa de la anomalía.

En Vádora hay piratas, muy perseguidos, pero los hay. La demanda de cuerpos naturales es tan elevada que muchos vádoras sedientos de poder se vuelven piratas, y ocultos a los sensores de la flota la acompañan como parásitos de conquistas. Intentan llegar antes que la flota y hacerse con todos los cuerpos naturales posibles. Sospechar de los piratas es al menos la opción más lógica para la mente híbrida de Urli a la hora de explicar la anomalía detectada. Para él puede ser que la Flota Hache lleve piratas infiltrados y que ya estén llegando a la Tierra, y así lo comunica al resto de infiltrados. El resto de compañeros infiltrados y su jefa Drolas están de acuerdo. Resulta lo más probable, los parásitos piratas que transportaba la flota ya están en la Tierra con sus máquinas construidas con prisas, y habrán tenido alguna avería o accidente.

A veces lo más probable es un error, pero comprensible, porque los vádoras hache, incluso la flota de conquista, carecen de información fundamental. Primero no saben de la existencia de Nac, y mucho menos de su presencia en la Tierra. Y segundo no saben nada desde Fuente, y continúan a la espera de noticias. Saben que la civilización Dagan les apoya, pero la confirmación se retrasa. Fuente todavía no ha comunicado el empate entre los Nueve y de la solución o recurso de acudir a Nac para el desempate. En el momento que Fuente libere esta información los infiltrados vádoras sabrán que la anomalía magnética se debe a Nac. Lo sabrán porque así lo quiso Nac, ya que si él decide la continuidad de Humana la flota vádora deberá de retirarse o perecer, lo mismo que Rafael y el resto de infiltrados alienígenas.

Rafael Bernal es un híbrido compuesto de cuerpo humano y mente artificial vádora, complementado con una tecnología puntual y oculta bajo la piel. Neuronas naturales que antes sirvieron a una personalidad humana ahora sirven a una personalidad fabricada en un planeta muy lejano. Urli en realidad no posee el cuerpo de Rafael, más bien es su propio cuerpo, por eso es híbrido. No va poseyendo cuerpos humanos, sólo toma uno y con él se mantiene todo el tiempo posible. Como ahora está en misión secreta en la Tierra debe dejar que sus cuerpos humanos envejezcan de manera natural para que nadie sospeche. Y antes de morir escoge otro cuerpo, preferentemente joven y heredero de un gran poder político o económico. Por ello, desde principios del siglo pasado, que fue cuando llegó a la Tierra, lleva ya cuatro cuerpos humanos. Los vádoras no dudan un instante en acabar con una vida humana para tomar su cuerpo. No son como Nac, que aún pudiéndolo hacer, siempre escoge un cuerpo recién fallecido. Nac respeta las vidas de todos los seres racionales, los vádoras no.

Aún así Nac exterminó a más de una civilización racional a lo largo de su dilatada existencia, pero fue por motivos u órdenes para salvar a otras vidas. Los vádoras son diferentes, consideran a la vida artificial que ellos pueden crear más valiosa que las vidas naturales. Afirman que la evolución bioquímica o natural necesita miles de millones de años para producir mentes racionales en sólo un pequeño porcentaje de astros. Pero ellos pueden crear mentes racionales, con cuerpos androides, en pocos días y casi en cualquier planeta. El problema es que pasado un tiempo los androides buscan experiencias existenciales en cuerpos naturales que después perfeccionan con alta tecnología y se convierten en híbridos con poderes extraordinarios.

Los vádoras nacen en laboratorios y están básicamente compuestos de fotones sabiamente entrelazados que fabrican energía directamente de las partículas de alrededor. Nacen microscópicos. Una vez nacidos son dotados de sentidos artificiales, comenzando a captar información de todos lados y a aprender. El siguiente paso es ser adoptados por una familia, una administración pública o el propio Estado Universal Vádora. Se considera delito fabricar vida artificial si no van a poseer cuerpos mecánicos, sería una tortura como meter a un cerebro vivo dentro de un frasco. Por ello al nacer son dotados de cuerpos máquinas y se transforman en androides. Como seres libres terminan su aprendizaje y todos al final optan por un cuerpo natural, con sentidos naturales producidos por la vida primigenia bioquímica, cuerpos de seres con cerebros naturales que puedan razonar.

La flota vádora de invasión está compuesta simplemente de fotones interactuando con partículas cuánticas, por eso pueden alcanzar velocidades de ultraluz. No llevan materia orgánica ni tecnológica, no portan armas, su poder se centra en penetrar en cerebros racionales, expulsar sus mentes y poseer sus cuerpos y cerebros. Después, utilizando esos medios físicos construyen la tecnología que necesitan. Una vez seleccionado el ataque utilizan avanzadillas y unos centenares de individuos, tras muchos años de navegación, llegan a destino. Y comienzan a patrullar invisibles en las sociedades humana, a la espera de un recipiente idóneo. Prefieren difuntos que no tengan órganos vitales destrozados y entre todos prefieren a los recién fallecidos por ataques cardíacos. Muerto el humano sólo tienen unas horas de tiempo para entrar en el cuerpo, activar de nuevo al corazón y ocupar el cerebro con su mente y personalidad. Una vez con un cuerpo todo es más fácil y, entre ellos, pueden dormir a otras personas, expulsar a las mentes/almas de sus cuerpos o matarlos y ocupar sus cuerpos. Pueden suplantar a cualquier ser humano en pocas horas.

Así entró la avanzadilla vádora en la Tierra y nacieron los vádoras hache o humanos, infiltrándose en los gobiernos principales de la Tierra y con recursos secretos casi ilimitados. Por ello estos infiltrados ya han enviado al Cinturón de Kuiper, más allá de Neptuno, naves secretas cargadas de androides fabricados en la Tierra con grafeno y aleaciones desconocidas por los humanos. Estos androides "dormidos" son recipientes listos para ser conectados y recibir en sus cerebros cuánticos a las personalidades artificiales que viajan en la flota hache, invisible al ojo humano. Excelentes mentes vádoras están siendo desembarcadas en poderosos androides de trabajo que no llegan al centenar. Pero construirán más naves y androides recipientes. No necesitan oxígeno y puede soportar temperaturas hasta el cero absoluto.

Utilizan herramientas gigantes, engranadas y alargadas que comienzan a tragar tierra en la superficie de cualquier astro de Kuiper. La segunda pieza o anillo gigante se encarga de separar o seleccionar el metal y prepararlo para la fundición. Así en el último anillo de la máquina gusano ya sale el metal en lingotes o el gas embotellado. Con los que construirán una flota de naves repletas de androides de combate fabricados con materiales de los asteroides del Cinturón y gases de Neptuno. Esta tecnología es inimaginable para la Humanidad, y una vez posean cuerpos humanos los complementarán con tecnología variada que ofrecerá una estética fisiológica muy diversa, mucho más diversa que la presentada por la actual Homo Sapiens. Se convertirán en una especie híbrida entre lo natural y lo artificial, con apariencia humana/ciborg, una subespecie más de la civilización Vádora, la aspirante a formar parte de Fuente con más posibilidades a su favor, hasta ahora.

Rafael Bernal lleva una vida desenfrenada, en realidad Urli lleva una vida desenfrenada desde que se transformó en híbrido al ponerse por primera vez un cuerpo humano, pero todo en aparente secreto y cumpliendo fielmente su misión en la Tierra. Es discreto, pero abusa de ciertas drogas como la cocaína y también del sexo. A veces parece querer saciarse de placer a través de los sentidos naturales. Como el poderoso olor de aquella mujer que hay ahora delante de él, esperando para pagar en una estación de servicio. Desde que llegó al aeropuerto de Málaga tiene una sensación de haber expandido algunos sentidos, como el olfato. Va camino de Estepona para investigar la anomalía y ha parado en una estación de servicio de la autovía a su paso por Arroyo de la Miel.

Son las primeras horas de la tarde. La abogada Isabel Pineda mira la portada de unas revistas y periódicos que hay a su izquierda, una noticia le llama la atención; "El naufragio de una patera deja once ahogados aparecidos en una playa de Estepona". Toma el periódico y sigue leyendo la noticia. Al mismo tiempo escucha tras ella:

_Este mundo está mal repartido.

Isabel se vuelve y responde al que parece un amable y elegante ciudadano:

_Y que lo diga -responde Isabel mientas esboza una ligera sonrisa-.

Rafael devuelve la sonrisa y en ese momento ya le toca a Isabel abonar el combustible y el periódico. Cuando recibe el cambio del operario de la gasolinera da las gracias y unos "buenos días" mientras mira a Rafael, que responde con "buenos días y feliz trayecto". Rafael no lo sabe, pero acaba de dialogar con una enemiga poderosa, aquella que con su tesis de defensa puede hacer que la flota vádora y él mismo abandonen este sistema solar. De Isabel sólo le ha llegado una poderosa atracción sensual. En otras circunstancias hubiera intentado cortejarla y conquistarla para la cópula, pero en aquel momento tiene que resolver la anomalía detectada en Estepona. Isabel, por su parte, va al encuentro de Nac, al que llamó a primera hora de la mañana y con el que quedó citado en el Puerto Deportivo de Benalmádena. El segundo encuentro personal entre Isabel Pineda y Antonio Villaluz va a producirse.

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Capítulo I: Fuente

Capítulo III: Rotus