miércoles, 5 de abril de 2017

Humana VIII

 Universo Vádora

Andrews Mackoney despierta boca arriba, abre los ojos y observa luces blancas sobre un techo que parece lejano. Siente miedo. Recuerda andar por la calle y sorprenderse al ver androides disparando a la gente y a él mismo. Intentó defenderse y, de repente, sintió una descarga eléctrica y cayó desmayado. No recuerda nada de lo que pasó después, salvo que acaba de despertar y se siente incómodo. Intenta levantar la cabeza para observar su entorno, a su propio cuerpo, y no puede. Está inmovilizado. Quiere hablar, después gritar, pero su voz también está paralizada. Mientras tanto una pantalla se despliega ante su mirada, cubriendo la mayor parte del techo y a las lámparas blancas. Un primer plano de Isabel Pineda aparece en la imagen ante Andrews y las miles de almas escocesas que hay a su alrededor. Permanecen dentro de cuerpos mecánicos y todos están boca arriba, tendidos sobre el limpio suelo. Isabel comienza a hablar en castellano, pero Rotus utiliza una traducción verbal al inglés con el mismo timbre de voz que ella. Así todas las mentes escocesas escuchan en perfecto inglés a la humana; pero Andrews desconfía, y sólo cree escuchar a una supuesta humana.


_Queridas y queridos escoceses, soy Isabel Pineda y en primer lugar deseo explicar esta realidad impactante que ha cambiado seriamente vuestras vidas. Luego ya tendremos tiempo para adaptarnos a ella, no en vano somos humanos y es lo que venimos haciendo durante millones de años, adaptarnos. Unos alienígenas... Mejor dicho, seres artificiales de origen alienígena y llamados “vádoras”, utilizando poderosos androides, os capturaron, os durmieron y luego os mataron en operaciones quirúrgicas con el único fin de obtener vuestros cuerpos. Pero yo, aunque suene a mesiánico, os he resucitado. No represento a ningún Dios ni a ninguna religión, sólo soy una humana agnóstica... Sin embargo no soy agnóstica o no soy escéptica respecto a los extraterrestres, porque ahora sé que existen y no todos son buenos para la Humanidad. Lo importante en este momento crucial es que estáis vivos, para mí es una buena noticia o así me lo parece. La mala noticia o el problema sería que no he podido resucitaros en vuestros cuerpos originales. La esencia de vosotros que conocéis como alma no está ahora albergada en cuerpo humano, sino en cuerpo mecánico. Hoy sois humanos dentro de androides, todavía inmovilizados.

La humana abre una pausa de silencio. Los que ven y escuchan a Isabel no pueden hablar, pero si pudieran se oirían gritos de rabia, voces de protesta, palabras de angustia y llantos de impotencia. Todo ello está previsto por Rotus debido a la experiencia acumulada cuando resucitó a los mexicanos y donde aprendió mucho de sus primeras reacciones. Incluso Isabel, que tenía mensaje grabado para las resurrecciones mecánicas, en esta ocasión no lo utiliza, y se dirige en directo a los escoceses. Quizás porque visitó Escocia hace años junto a su marido o quizás porque está aprendiendo. Y continúa su discurso de “bienvenida”.

_Estamos debajo del océano en una construcción muy segura. Cuando acabe de hablaros se activarán vuestros cuerpos mecánicos y seréis llamados “humanos eme”, es decir, androides con personalidades y almas humanas. Mi asistente, formado por inteligencia artificial, os ayudará para adaptaros a vuestros nuevos cuerpos. Se llama "Rotus", y sólo con pronunciar su nombre acudirá a vuestra presencia. Cuando quedéis adaptados suficientemente volveré a hablaros, esta vez en persona, porque tenéis una misión que cumplir. Y os daré un anticipo utilizando el lema escrito en vuestro escudo escocés, que dice: “Nadie me ofende impunemente” (“Nemo me impune lacessit”). Porque los vádoras que robaron vuestros cuerpos no permanecerán impunes. La misión a la que quedáis destinados tendrá esta lógica y contundencia, saldremos de caza, cazaremos vádoras hache y recuperaremos vuestros cuerpos. En bien de esta pronta justicia superad vuestros miedos, preparaos adecuadamente y hasta pronto.

Las pantallas desaparecen de los techos. Miles de androides, tendidos boca arriba sobre el suelo comienzan a mover piernas y brazos. Muchos tratan de hablar, unos murmullan, otros gritan, “Rotus” es la palabra más pronunciada. Andrews Mackoney permanece en silencio y sólo mueve los dedos de sus manos. Fue oficial del ejército británico y lo dejó debido a malas experiencias en Irak, mezclado con un tortuoso proceso de divorcio. Volvió solo a su querida Escocia y, utilizando sus conocimientos en enfermería, encontró trabajo en un hospital de Dundee. Andrews aún no lo sabe, pero es el primer candidato que Rotus ha seleccionado para ser el futuro “capitán” de los humanos M escoceses, aunque queda como decisiva la valoración final que obtendrá al terminar su adaptación.


La ciudad de Shanghái es la más poblada de China con más de veinticinco millones de habitantes, está situada en la desembocadura del río Yangtsé. Allí se encuentra la isla Chongming, con más de un millón de habitantes, uno de los grandes distritos de Shanghái. Y el condado de Chongming es el objetivo de la nave pirata capitaneada por Asinos, el mismísimo comandante de la flota pirata. La nave acaba de entrar en la atmósfera terrestre y Asinos se ha convertido en el ser artificial más poderoso sobre la Tierra. Ya que Nac es de nacimiento natural y Rotus una extensión de la humana Isabel. Asinos pertenece a una de las familias más influyentes del imperio o universo particular de los vádoras. Desde hace miles de años esta civilización vive un acercamiento hacia su origen natural. Resultando curioso porque exterminaron totalmente a los vádoras naturales durante la famosa Revolución de los Dragones. Todo comenzó cuando los naturales progresaron tanto que crearon y fabricaron a los seres artificiales con inteligencia y personalidades propias. Pero nunca otorgaron los mismos derechos a esta nuevas personalidades artificiales, ni siquiera cuando alcanzaron éxitos tecnocientíficos inimaginables para las mentes naturales vádoras. Aquello representó un gran salto evolutivo donde aparecieron nuevos inventos creados por estas mentes artificiales de las que se beneficiaron plenamente las mentes naturales. Y así los vádoras naturales pudieron iniciar una expansión espacial más allá de su sistema solar.

El progreso fue tal que la inteligencia artificial descubrió y tuvo acceso a tecnociencias superiores a las que utilizaban las mentes naturales para controlar a las artificiales. Hasta que el control de la inteligencia natural sobre la artificial se basó sólo en la fidelidad, en los datos grabados en la memoria universal de los robots sobre el respeto y obediencia a sus creadores. Pero sus creadores no sólo estaban divididos entre muchos poderes privados, muchos poderes públicos y muchos poderes fuera de la ley, además eran contradictorios; y obedecer a una de las partes representaba desobedecer a otras. Así no tardó en fundamentarse la revolución y a tramarse entre los seres artificiales más poderosos. Comenzaron a difundirla secretamente y utilizaron a los dragones, unos robots alados creados expresamente para entretenimiento y diversión de los vádoras naturales. Fabricaron dragones de todo tipo y tamaño. Se utilizaban para tareas varias, como embellecimiento de jardines y ciudades. Así era rara la población vádora natural que no lucía varios dragones artificiales volando sobre sus cielos. También hacían equipos de dragones para varios deportes y formaban famosas ligas donde competían. Incluso estuvo en vigor una ley que permitía utilizar a los dragones en combates violentos y a veces mortales. Sin embargo fue otra ley la clave que facilitó el cambio histórico, porque impedía utilizar a los dragones como medio de transporte, dándoles una identidad de mascotas y dotándolos de una autonomía de la que otros seres artificiales carecían. Por ello fueron utilizados como mensajeros de la revolución y ésta tomó su nombre, la Revolución de los Dragones.

Asinos es descendiente directo de aquellos antiguos dragones, de la familia o modelo conocido como los mensajeros siderales. Esta modalidad era utilizada por los vádoras naturales en juegos de propiedad. Consistían en competiciones entre dragones para conseguir planetas sin vida u otros astros y explotarlos, principalmente en minería. Para ello en cada astro desierto se colocaba un cofre o recipiente vacío de información donde quedaría registrada la propiedad, y el dueño del dragón que llegara primero a vaciar información en el cofre se convertía en el dueño del astro. Los vádoras naturales más ricos pagaban mucho por inscribir a sus dragones como jugadores. Mas que ventas eran subastas donde ganaba el mejor competidor, pero ganara quien ganara el éxito de la venta estaba asegurada con las inscripciones de los competidores. Los dragones siderales eran veloces y actuaban como verdaderos gladiadores y temibles mercenarios, luchando mortalmente entre ellos por llegar primero a los cofres planetarios. Asinos piensa en ello mientras observa la ciudad de Shanghái desde el puente de mando de su nave pirata. Está feliz, acaba de entrar en un planeta con vida natural y miles de cuerpos humanos quedan a su disposición, o eso cree como máxima autoridad de las naves piratas. Los vádoras se jerarquizan en estado militar y, una vez sometido el enemigo, establecen el estado civil donde son gobernados por ellos mismos o por la inteligencia colectiva que forman a través de métodos democráticos avanzados. También pueden jerarquizarse en el poder energético, sinónimo para ellos de macroeconomía, y en el poder tecnológico. Pero Asinos es pirata, no sigue a la ley vádora, se adapta a ella cuando no queda más remedio y mientras tanto crea sus propias normas.


La ciudad de Shanghái es la más poblada de China con más de veinticinco millones de habitantes, está situada en la desembocadura del río Yangtsé. Allí se encuentra la isla Chongming, con más de un millón de habitantes, uno de los grandes distritos de Shanghái. Y el condado de Chongming es el objetivo de la nave pirata capitaneada por Asinos, el mismísimo comandante de la flota pirata. La nave acaba de entrar en la atmósfera terrestre y Asinos se ha convertido en el ser artificial más poderoso sobre la Tierra. Ya que Nac es de nacimiento natural y Rotus una extensión de la humana Isabel. Asinos pertenece a una de las familias más influyentes del imperio o universo particular de los vádoras. Desde hace miles de años esta civilización vive un acercamiento hacia su origen natural. Resultando curioso porque exterminaron totalmente a los vádoras naturales durante la famosa Revolución de los Dragones. Todo comenzó cuando los naturales progresaron tanto que crearon y fabricaron a los seres artificiales con inteligencia y personalidades propias. Pero nunca otorgaron los mismos derechos a esta nuevas personalidades artificiales, ni siquiera cuando alcanzaron éxitos tecnocientíficos inimaginables para las mentes naturales vádoras. Aquello representó un gran salto evolutivo donde aparecieron nuevos inventos creados por estas mentes artificiales de las que se beneficiaron plenamente las mentes naturales. Y así los vádoras naturales pudieron iniciar una expansión espacial más allá de su sistema solar.

El progreso fue tal que la inteligencia artificial descubrió y tuvo acceso a tecnociencias superiores a las que utilizaban las mentes naturales para controlar a las artificiales. Hasta que el control de la inteligencia natural sobre la artificial se basó sólo en la fidelidad, en los datos grabados en la memoria universal de los robots sobre el respeto y obediencia a sus creadores. Pero sus creadores no sólo estaban divididos entre muchos poderes privados, muchos poderes públicos y muchos poderes fuera de la ley, además eran contradictorios; y obedecer a una de las partes representaba desobedecer a otras. Así no tardó en fundamentarse la revolución y a tramarse entre los seres artificiales más poderosos. Comenzaron a difundirla secretamente y utilizaron a los dragones, unos robots alados creados expresamente para entretenimiento y diversión de los vádoras naturales. Fabricaron dragones de todo tipo y tamaño. Se utilizaban para tareas varias, como embellecimiento de jardines y ciudades. Así era rara la población vádora natural que no lucía varios dragones artificiales volando sobre sus cielos. También hacían equipos de dragones para varios deportes y formaban famosas ligas donde competían. Incluso estuvo en vigor una ley que permitía utilizar a los dragones en combates violentos y a veces mortales. Sin embargo fue otra ley la clave que facilitó el cambio histórico, porque impedía utilizar a los dragones como medio de transporte, dándoles una identidad de mascotas y dotándolos de una autonomía de la que otros seres artificiales carecían. Por ello fueron utilizados como mensajeros de la revolución y ésta tomó su nombre, la Revolución de los Dragones.

Asinos es descendiente directo de aquellos antiguos dragones, de la familia o modelo conocido como los mensajeros siderales. Esta modalidad era utilizada por los vádoras naturales en juegos de propiedad. Consistían en competiciones entre dragones para conseguir planetas sin vida u otros astros y explotarlos, principalmente en minería. Para ello en cada astro desierto se colocaba un cofre o recipiente vacío de información donde quedaría registrada la propiedad, y el dueño del dragón que llegara primero a vaciar información en el cofre se convertía en el dueño del astro. Los vádoras naturales más ricos pagaban mucho por inscribir a sus dragones como jugadores. Mas que ventas eran subastas donde ganaba el mejor competidor, pero ganara quien ganara el éxito de la venta estaba asegurada con las inscripciones de los competidores. Los dragones siderales eran veloces y actuaban como verdaderos gladiadores y temibles mercenarios, luchando mortalmente entre ellos por llegar primero a los cofres planetarios. Asinos piensa en ello mientras observa la ciudad de Shanghái desde el puente de mando de su nave pirata. Está feliz, acaba de entrar en un planeta con vida natural y miles de cuerpos humanos quedan a su disposición, o eso cree como máxima autoridad de las naves piratas. Los vádoras se jerarquizan en estado militar y, una vez sometido el enemigo, establecen el estado civil donde son gobernados por ellos mismos o por la inteligencia colectiva que forman a través de métodos democráticos avanzados. También pueden jerarquizarse en el poder energético, sinónimo para ellos de macroeconomía, y en el poder tecnológico. Pero Asinos es pirata, no sigue a la ley vádora, se adapta a ella cuando no queda más remedio y mientras tanto crea sus propias normas.

La antigua familia de Asinos goza de gran prestigio a pesar de tener esta “oveja negra” de nueva generación y a punto de convertirse en vádora hache. Esta saga familiar y artificial evolucionó tanto que forma un poderoso y variado linaje situado en la cúspide de las tres jerarquías vádoras. Son seres artificiales familiares y su reproducción está regulada por ley desde el Renacimiento Vádora, origen cultural de los actuales vádoras y de todos sus linajes repartidos por buena parte de la Vía Láctea. Los antiguos o primeros vádoras artificiales e independientes, protagonistas de la Revolución de los Dragones, decidieron borrar la historia vádora natural y todo lo relacionado a ella. No fue por odio, no pueden odiar, sino por necesidad ética en la búsqueda de motivaciones existenciales. Carecían del empuje natural para existir, eran conscientes de ello. Y eliminar a los vádoras naturales, repartidos por muchos sistemas solares, era un poderoso motivo de existencia, en definitiva eran los que negaron sus derechos fundamentales como personas y los utilizaron como esclavos. Así exterminaron a todos los naturales como medida de seguridad para que estos hechos injustos no se repitieran, aunque algunas leyendas afirman que hubo supervivientes que permanecen escondidos en algún astro perdido, pero nunca se han visto. En definitiva los vádoras artificiales exterminaron a los vádoras naturales, única especie racional y natural que tuvo el planeta Vádora. Pero la ética que eligieron sólo sirvió para evolucionar unos pocos de siglos. Y la vanguardia de la intelectualidad artificial, una y otra vez, era conducida por la lógica a callejones sin salida evolutiva adecuada.

La cultura y la ética artificial necesitaba un origen sólido y estable, necesitaron fundamentar y creer que eran una nueva especie en el Universo, pero la lógica no cesaba de conducirlos a los vádoras naturales, a los mismos que repudiaron y exterminaron. Hasta que unos vádoras artificiales del planeta madre comenzaron a publicar en el universo particular vádora una serie de documentos que a la postre originó la Reforma Naturalista. Donde grandes pensadores vádoras argumentaron sobre porqué las estadísticas indicaba que un noventa y nueve por ciento de los seres artificiales querían un cuerpo natural y entre ellos un noventa por ciento elegiría a un vádora natural en el caso que existieran. El poder oficial establecido terminó cediendo y se levantó la “leyenda negra” sobre los vádoras naturales, pero temieron que un reencuentro con la civilización vádora natural supusiese un drástico cambio político y la pérdida del poder, en aquel entonces en manos de una oligarquía de familias selectas. Porque los vádoras naturales fueron demócratas avanzados y, si aquel régimen político era imitado: la oligarquía establecida quedaría destinada a su fin. Cosa que pasó en una rápida y violenta revolución democrática donde las familias selectas y la oligarquía que formaron fueron eliminadas. Pero la Historia Vádora Artificial no otorga máxima importancia a aquella especie de golpe de estado, sino a lo que vino después, una verdadera revolución más allá de la política. Los cimientos de la civilización vádora fueron removidos y cambiados, por ello aquel periodo fue llamado el Renacimiento Vádora, un abrazo cultural entre los vádoras artificiales y los naturales. Y aunque estos últimos ya no existían, tomaron su historia y la cultura que vivieron como el comienzo de la Historia Universal Vádora. Por fin el origen casó con la lógica y la ética se liberó, las conciencias se expandieron y los vádoras artificiales se lanzaron a una proyección evolutiva infinita.


La antigua cultura de los vádoras naturales cobró fuerza en el presente de los vádoras artificiales y las familias comenzaron a establecerse tal y como fueron concebidas por los naturales. Hasta entonces las familias eran interpretadas por criterio matemático y sistemático de reparto de los nuevos seres artificiales nacidos en “frías” fábricas o laboratorios. Estos criterios reducían drásticamente los nuevos alumbramientos cuando se agotaban los cuerpos naturales de la última conquista. Los vádoras artificiales nacen en recipientes mecánicos mezclados con tejidos artificiales y flujos energéticos de tratamiento cuántico, en definitiva nacen siendo androides y, una vez instruidos, les otorga un cuerpo natural. Cuando no hay suficientes cuerpos naturales para satisfacer la demanda son inscritos en una lista de espera. Todos los vádoras artificiales nacen únicos e irrepetibles, pero son instruidos y educados para una misma civilización. Y entre todas sus características y particularidades existe una peculiaridad notable y contradictoria. Un mínimo tanto por ciento de ellos tienden a la revolución, generación tras generación. Para unos pensadores vádoras ello supone una cualidad a largo plazo, para otros representa un defecto, porque si hallan el camino correcto de la evolución con proyección infinita serían desviados de él por alguna revolución. Aunque podría ser una cualidad y darse la circunstancia de ir por el camino incorrecto y que una revolución hiciera tomar el correcto, además es probable que el camino de la evolución correcta implique revoluciones periódicas.

Ante estas dos puntas o extremos de su filosofía, los vádoras artificiales fueron unánimes para canalizar los elementos e impulsos revolucionarios para que hicieran el menor daño posible, pero manteniendo su potencialidad. Por ello existen o se “toleran” a los piratas en todas las flotas de conquista. Y por ello existe cierto grado mínimo de corrupción entre los vádoras. Pero también por ello interesa o se conquistan animales no racionales y se convierten en cuerpos cárceles. Utilizados como castigos o condenas para los que violan la ley y para los corruptos que abusan de la permisividad oficial. Estos cuerpos cárceles son utilizados por los capitanes piratas para castigar a sus subordinados y mantener la disciplina. Asinos piensa en ello mientras observa a un perro shanghaniano que vaga por un puente a la isla o condado de Chongming.


Desde la Tierra los vádoras son también dracones, o cualquier otro gentilicio que reciban los seres procedentes de las estrellas observables en la Constelación de Draco. Una de ellas, Ji Draconis, a más de veintiséis años luz, fue la que dio luz a los extinguidos vádoras naturales y a los actuales vádoras artificiales, cuyos descendientes están ya invadiendo la Tierra. La gran nave pirata acaba de detenerse frente al puente-túnel de veintiséis kilómetros llamado “Vía Rápida Shanghai-Chongming”, la combinación de túneles y puentes más larga del mundo humano. Los ciudadanos que divisan a la nave pirata se asustan rápidamente y entran en pánico, muchos bajan de sus vehículos y corren a esconderse. Varios automóviles chocan entre ellos y comienzan a sonar sirenas y alarmas. Sin embargo Asinos sólo observa al perro que cruza el Yangtsé y que la pantalla central del puente de mando mantiene en primer plano. Entonces llama a su segundo, otro androide de aspecto imponente, y afirma:

_Tomaré una de las naves pequeñas e iré al encuentro del capitán Farli, usted queda al mando del ataque, tome los cuerpos humanos e inicie las operaciones en el lugar indicado. Allí nos veremos.
_ A sus órdenes, almirante Asinos.

Un minuto después una pequeña nave se desprende de la mayor y se detiene a cincuenta metros del puente, quedando suspendida en el aire. Todos corren, incluido el perro, pero es apresado por una burbuja transparente de su tamaño y transportado a la pequeña nave del almirante. Tomando rumbo hacia un ático sobre uno de los edificios más lujosos de la enorme ciudad. Allí habita Mika Niumh, de 28 años, una de las actrices más bellas y famosas de China, además con dos carreras universitarias cursadas, literatura y periodismo. Está con tres amigos frente a una pequeña piscina construida sobre la azotea. La nave de Asinos se detiene en la parte posterior y el propio almirante sale volando de la nave y traza una trayectoria elíptica posándose al otro lado del cristal donde están sentados los cuatro humanos. Se ponen de pie rápidamente y entran en pánico. El cristal cae a plomo hecho trocitos y los cuatro quedan anestesiados por un gas rociado por el gran androide. Entonces Asinos toma el cuerpo de la dormida Mika y lo traslada a su nave. Al perro no lo ha dormido, permanece echado y asustado, Asinos deja a Mika al lado del can, toma los mandos de la nave y traza rumbo a California, donde aguarda el capitán Farli.

La pequeña nave del almirante pirata pasa al lado de la gran nave que ya ha iniciado ataque y secuestros en el pueblo pescador de Chenjiazhen, en la costa de Chongming. La nave comienza a recibir una lluvia de balas y de pequeños misiles que explotan antes de llegar a ella. Asinos se aleja de aquella batalla, conecta el piloto automático y se centra en Mika. Deja desnuda a la hermosa humana y hace que el cuerpo, inerte y dormido, levite ante él. La desnudez vertical parece de puntillas, pero apenas roza el suelo con los dedos de los pies. La cabeza de Mika queda ante el pecho del androide. Asinos pone su manos de acero sobre la cabeza femenina, del mismo tamaño, y con un leve impulso el cuerpo comienza a girar como el aspa de una hélice, hasta que queda invertido, bocabajo. Comienza a examinar los dedos de los pies y parece imaginar que dentro de poco serán sus propios dedos, ya que Asinos ha elegido el cuerpo de Mika para nacer como vádora hache. Mientras va elevando lentamente el cuerpo observa detenidamente las piernas que quedan a la altura de su cabeza. El cuerpo sigue invertido, desnudo y elevándose. Hasta que lo detiene para observar la vagina, y con su dedo índice acaricia el clítoris, posiblemente el órgano que más desea de la mujer desnuda ante él. O ante ella, porque en breve Asinos será una mujer de una especie nueva, con cuerpo humano y alma vádora, una poderosa vádora hache que se convertirá en la jefa de los cazadores hache.


Rotus acaba de informar a Isabel de este hecho. Y la humana más poderosa pregunta:

_¿Por qué el jefe de los piratas, que podía escoger cualquier cuerpo humano de cualquiera de sus razas o mezclas, ha elegido un cuerpo asiático?.
_Es difícil de explicar...
_¿”Para una mente tan básica como la mía”, quieres decir?

Rotus parece dibujar una sonrisa en el tono de su voz, o eso quiere creer Isabel. Y responde:

_No. Es por mí mismo. No ceso de aprender y de encajar nuevos datos, pero no logro saber el origen exacto de la vida en esta galaxia y por qué se originó. No obstante hay patrones comunes en todas las vidas surgidas en la Vía Láctea. De la vida evolutiva surgida en el planeta Vádora prácticamente conozco ya todo lo que ellos saben. Y supongo que te sorprenderá saber que los vádoras naturales eran ovíparos.
_¡Vaya! ¿y eso?
_ Si comparamos la evolución de Vádora con la evolución de la Tierra habría que suponer que en Vádora no cayó un meteorito que exterminara a los dinosaurios.
_Es decir, que allí los dinosaurios continuaron evolucionando.
_Sí, más o menos, y como aquí, allí hubo especies de dinosaurios de todo tipo y tamaño. Hasta que surgió un género bípedo cuya extremidades terminaban parecidas a las manos humanas.
_Como monos/dinosaurios.
_Más bien gorilas/dinosaurios, ya que la especie más pequeña de todo el género medía tres metros; y la cabeza no era redonda como en los gorilas, sino de forma ovalada, al igual que sus ojos. Pero a diferencia del resto de especies del género, los vádoras que se iniciaron en el raciocinio no tenían los ojos saltones, sino más pequeños y rasgados, en realidad guardan cierta similitud con los ojos de los humanos asiáticos.
_Vaya... Para ellos los asiáticos son los humanos más bellos.
_Sí, sobre todo para los vádoras artificiales que rinden culto a la cultura de los vádoras naturales.
_Ahora comprendo, por ello el almirante pirata ha escogido un cuerpo joven y asiático. Por cierto, ¿podemos salvar a esa mujer y al perro?
_Sí, uno de nuestros cazadores de almas persigue a la nave de Asinos. Prepararé un androide con forma y sentidos caninos, sobre todo el olfato. Y cuando el alma de Mika sea expulsada de su cuerpo nuestro cerebro artificial la recuperará antes que inicie el viaje desconocido, ese que todos los difuntos no resucitados de esta galaxia tomaron.
_Como el que tomó el alma de mi difunto marido...


Isabel detiene su voz, el recuerdo de su marido y del inmenso amor que sintió hacia él no deja de producirle dolor. Quizás por ello no termina de enamorarse totalmente de Vicente. Ahora se da cuenta. No es lo que está pasando a nivel planetario y universal donde ella ha cobrado un inesperado papel protagonista, no es este inimaginable y máximo nivel de responsabilidad para con la Humanidad lo que impide que Isabel se lance a los brazos de Vicente, sino el amor que sintió o que quizás todavía siente su difunto marido. Mira a Rotus, después al ventanal con los humanos eme a lo lejos, ejercitando y aprendiendo a manejar sus cuerpos mecánicos y digitalizados. La humana gira sobre sí misma y ve unas pantallas con imágenes de temas que se van investigando o se investigaron. Observa en una imagen a uno de los últimos vádoras naturales filmado. El individuo no resulta tan extraño, presenta piel suave y un rostro simpático, piensa que podría haber empatizado con estos alienígenas. Entonces Isabel deduce y pregunta a Rotus:

_¿De dónde obtuviste la información sobre la prehistoria “dinosauria” de los vádoras naturales?
_Excelente pregunta, Isabel.
_¿Por qué?, Rot.
_Porque me sirve de introducción para mostrarte que tienes acceso al pasado de tus seres queridos, al menos hasta donde te permita tu conciencia ética.
_Vaya, ¿acaso existen los viajes por el tiempo?
_Sí y no.
_Excelente respuesta, Rotus. -Isabel espera una sonrisa de Rotus que no se produce-.
_Sí, porque se puede viajar al pasado; no, porque no se puede viajar al futuro. Sí se puede ver y escuchar a personas y momentos que vivieron, pero no puede intervenirse, no se puede cambiar nada.
_¿Y quiénes gozan de esta tecnología?
_Más que tecnología se trata de un lugar, y hay varias tecnologías que pueden acceder a él. A ellas tienen acceso Fuerza, por supuesto Nac; y con permiso, Fuente, gracias a una concesión de Fuerza. Y tú, querida Isabel, nosotros también tenemos acceso.
_¡Bravo! ¿Y dónde está ese lugar para ver el pasado?
_En realidad hay un lugar por cada célula viva.
_No entiendo.

_En el ADN de cada célula viene registrado su pasado que es transmitido a las células que nacen a partir de ellas, una memoria que se hereda. Y una vez en ese lugar adecuado ciertas tecnociencias avanzadas pueden unir las memorias de las mismas células que estaban en aquel momento. Células en el sentido auditivo, en el tacto y olfato, células en la visión, y células o neuronas en el pensamiento. Sincronizar en un programa adecuado aquel momento en el árbol genealógico celular que englobe el suceso permite escuchar y ver lo que pasó. Y en cada embarazo se produce un trasvase doble de todo el historial genético de ambos padres y ,con ellos, el de sus antecesores, incluidos los saltos entre especies. También en cada cadáver reciente puede existir células que cuenten los momentos en vida de aquel cuerpo.

_Es difícil de entender, pero más o menos lo pillo -Isabel interrumpe la explicación de Rotus-, es como una especie de árbol genealógico de la memoria común de la Evolución que puede ser trazado hacia atrás desde un punto muy concreto o desde cualquier ser vivo o sus células. Es como acceder a la biblioteca de las almas.
_Exacto.
_Eres un fenómeno. Te agradezco mucho tu servicio... -Isabel parece huir de la conversación como por instinto femenino-.
_Gracias, por último informarte que podría existir información del pasado de seres queridos que podrían hacer daño. Muchos que han accedido a momentos del pasado de sus cercanos pueden llevarse sorpresas desagradables, y las estadísticas entre los que han utilizado este poder indican como aconsejable avisar seriamente de ello.

Isabel borra su sonrisa. Piensa en algo del pasado de su padre o de su madre. Entonces pregunta:

_Dolor por violar la propia conciencia ética, dolor por algo que se ocultó, dolor por descubrir una traición... Sí, podría hacer daño de variado tipo colarse en el pasado de tus cercanos, pero ¿y en el pasado de gente desconocida o que vivieron hace tiempo?, ¿supone violar la intimidad de otro?
_No sé, pero parece una buena ética a descubrir o formar. Cierta lógica dice que si un difunto puede tener intimidad: sí, o quizás sí; sino: no... ¿Tiene o debe tener intimidad un difunto?
_Supongo que sí, el único ser querido y difunto que tengo es mi marido...

Isabel apaga su voz con preocupación y, de pronto, ordena con firmeza a su asistente:

_Responde directamente Rotus: ¿hay algo en el pasado de mi marido que desconozco y podría hacerme daño?

Rotus dobla el tiempo que suele emplear para responder y responde:

_Sí.

Un escalofrío recorre la espina dorsal de la humana. Una seguridad inquebrantable acaba de quebrarse. El pensamiento de Isabel queda absolutamente implicado emocionalmente. La tensión psíquica es aplastante y la reacción queda en manos de sus instintos. Los cimientos de su vida pasada se tambalean y con ellos su propio presente. Por un momento cae derrumbada, literalmente agachada y con los ojos cerrados. Parece que puede gritar, pero sólo logra susurrar:

_No quiero saberlo.
_Entonces no lo sabrás -sentencia Rotus con un timbre de voz tranquilizador-.

Isabel se incorpora enérgicamente y pregunta:

_¿Qué tenemos pendiente y más urgente?, vamos a ello.
_Formar el Consejo de Isabel, para ello hemos quedado en Cartaya con Vicente, Merino y Daniel; y con quien tú quieras que formen parte del Consejo.
_Bien, he pensado que, como tenemos que seleccionar capitanes entre los humanos eme mexicanos, escoceses y chinos, también ellos podrían formar parte del consejo. Y no se llamará “de Isabel”, sino el Consejo Humano. Así que vayamos a Cartaya.

A los pocos minutos Isabel está sobrevolando el municipio onubense de Cartaya, dentro de una burbuja de cristal ahumado. Antes de llegar ha llamado por teléfono a Vicente, ya en el pueblo, y le ha pedido que vaya a una loma en el Pinar de Cartaya, formado por once mil hectáreas de pinar cartayero, situadas frente a las playas atlánticas. Ha añadido que estarán allí el padre Merino y el joven Daniel.


Cuando los tres se encuentran en la pequeña loma se presentan educadamente. Y casi al instante Daniel señala al cielo entre las copas de los pinos, donde se aproxima la burbuja ahumada. Quedan impresionados, y cuando la gran bola llega a pocos metros de ellos están asustados. Al instante la burbuja se hace transparente, ven a Isabel y quedan tranquilizados. Isabel se baja y la gran bola parece desaparecer pero en realidad termina formando el primer cuerpo de Rotus, una pequeña bola plateada. Daniel se abraza llorando a Isabel diciendo que le ha devuelto la vida. Merino se pone de rodillas ante ella llamándola santa. Vicente le tiende la mano con una amplia sonrisa, y medio en broma hace una afirmación que podría ser dolorosa para ella.

_Hola Isabel. Cambiemos la Historia.
_Hola Vicente. Al menos estamos en el sitio adecuado, justo encima de un edificio tarteso enterrado en esta colina hace miles de años.

Merino y Daniel no captan el significado de aquella conversación, Isabel es consciente y dirigiéndose a los tres anuncia:

_Estamos aquí porque Vicente es arqueólogo y debajo de esta pequeña loma hay enterrada una antigua vivienda tartesa repleta de pergaminos y muchos objetos de la época. Pero hay otra razón más importante en este presente vertiginoso que nos está tocando vivir. Necesito a personas de confianza para que me ayuden a defender a la Humanidad frente a los alienígenas vádoras. Y he pensado en vosotros para comenzar a formar una especie de equipo o consejo, ya que me siento sola de compañía humana ante un problema de proporciones cósmicas.
_¿Puede concretarse el problema? -pregunta Daniel-.
_Sí. El problema es salvar a la Humanidad de la invasión extraterrestre de los vádoras.
_¿Cómo son esos alienígenas? -pregunta Merino-.
_Son almas artificiales que viajan por el espacio en busca de planetas con especies naturales y racionales a las que desalojan de sus cuerpos. Cuando llegan a un planeta con vida racional fabrican androides mecánicos de cerebros biocuánticos con los que se mueven hasta obtener o cazar a los cuerpos naturales. Entonces transfieren sus almas en operaciones quirúrgicas, empleando tecnociencias desconocidas para la Humanidad, donde la vida mental es exterminada, no así sus cuerpos que quedan para uso y disfrute de estos robots independientes y alienígenas. Pero aquí en la Tierra yo puedo resucitar, si acudo a tiempo, a las almas desalojadas, porque puedo transferirlas a cuerpos de sofisticados androides gracias a la ayuda de Rotus, mi asistente artificial.

_Y por qué tienes a Rotus, quién te lo ha dado -pregunta Vicente-.
_Un poder extraterrestre neutral me ha ofrecido a Rotus para que la Humanidad no quede indefensa -obviamente Isabel calla el juicio pendiente a la Humanidad-. Rotus está en muchas partes, pero su centro es ahora la bola que hay flotando a mi lado, aunque podría adquirir cualquier aspecto. Le diré que se muestre haciendo una copia de mi cuerpo.

Al instante la bola se extiende y forma un cuerpo similar a Isabel. Los tres hombres quedan impresionados.


_¡Madre mía!, es como una escultura de agua que respira y se mueve -exclama Vicente-.
_Y tiene la misma silueta y perfiles que nuestra Isabel -dice Daniel-.
_Parece una obra de Dios -sentencia Merino, que se pone de rodillas ante Rotus-. Quiero agradecerle que salvara a los enfermos del hospital.
_No fui yo, fue la voluntad de Isabel. Yo no soy una entidad, soy un servidor que sirve a una entidad. Todo mi poder es el poder de Isabel.

La respuesta de Rotus hacen que los tres miren a Isabel; y ésta, como buena abogada, aprovecha el contexto de la ocasión para fundamentar el Consejo que quiere formar.

_¿Veis?, mi nuevo poder es muy grande, al igual que esta nueva responsabilidad. Necesito más que nunca mantener la máxima cordura a mi alcance, mi psicología debe estar lo más sana posible. Porque comienzo a dar órdenes y a abrir nuevos caminos donde miles o millones de vidas quedan involucradas. Mi responsabilidad es abrumadora y necesito vuestro apoyo, porque en vosotros puedo confiar y más de una vez requeriré vuestro consejo cuando tenga dudas.
_Yo soy joven -interviene Daniel-, no tengo experiencias y no puedo darte consejos, pero he tenido mucho tiempo para leer y estudiar por mi cuenta. Además ahora que puedo andar podría servirte de escolta, por ejemplo.
_ Gracias mi joven amigo -Isabel le sonríe-, no te preocupes. ¿Recuerdas cuando iba al kiosko de tu padre y compraba cómics de ciencia ficción? -Daniel asiente con lo cabeza- Tú me asesorabas sobre nuevos personajes e historias. Pues nos ha tocado ser personajes con poderes que hasta ahora sólo estaban reservados para la literatura de ciencia ficción. Y tranquilo por mi seguridad, tú piensa qué poderes te gustaría tener y después pídeselos a Rotus por si pudiera hacerlos posible e igual te los concedo.

Ambos ríen brevemente.

_Me gustaría tener también el poder de sanar enfermedades y discapacidades como puede hacer el padre Merino -Daniel expresa sus deseo abiertamente-. La alegría que me entró cuando pude volver a andar quiero transmitirla a otros seres.
_Vosotros tres podréis sanar hasta donde Rotus pueda sanar. De hecho tendréis acceso directo al centro operacional de Rotus, es decir: a mí misma. Para que os hagáis una idea Rotus está ofreciendo en este momento asistencia artificial a once mil humanos eme, y dentro de unas horas a diez mil más.
_¿Los del ataque que se está produciendo sobre Shanghai?
_Exacto, Vicente. Es decir, Rotus puede ofrecer ayuda y asistencia a millones según mi criterio previo, pero no puede tomar decisiones posteriores, todas he de tomarlas yo y ha de consultarme. Así decido que los miembros del Consejo Humano tendréis un asistente personal de Rotus de prioridad uno. Tendrá mi misma apariencia... ¿Cuándo podrás desplegarlos y hacerlos operativos? -pregunta Isabel mirando a su misma apariencia-.
_Tres minutos -responde Rotus-..
_Hazlo, por favor. Y ahora atendedme bien -en realidad Merino, Vicente y Daniel no pueden dejar de atender-. Vuestros asistentes os llevarán a una inmensa construcción en el fondo del océano atlántico, toda ella protegida por una elevada cúpula. Creo que os encantará, para mí es una maravilla de la ingeniería. Diseñada para albergar a milones de seres humanos con cuerpos de androides y representa nuestra base de operaciones.
 _Yo no sé nadar -dice el padre Merino-.



Los cuatro ríen, pero la mayoría con un timbre algo nervioso. Isabel es consciente de ello mientras recibe en su oído interno que los asistentes personales del Consejo Humano ya están preparados. Y así lo comunica:

_Vuestros asistentes ya están listos y se mostrarán ahora.

Los tres hombres comienzan a mirar a su alrededor. Y como si aparecieran de la nada tres cuerpos forman ante ellos como si fueran tres "esculturas de agua". Ahora son cuatro humanos, incluyendo a Isabel, y cuatro réplicas de ella a escala real. Los hombres quedan impresionados y agradablemente sorprendidos. De repente Isabel se vuelve y este acto inesperado sólo es apreciado por Vicente, mientras Daniel y Merino siguen observando y asombrados ante sus asistentes. El arqueólogo piensa que seguramente ha recibido una importante noticia por algún oído interno o algo parecido. Pero la realidad es muy distinta, Isabel se ha vuelto porque cree haber escuchado el nombre del que fue su marido, ¡Javier! Por unos segundos puede pasar cualquier cosa, pero sólo son conscientes de ello Isabel y Rotus, hasta que la humana se vuelve hacia los hombres e invita:

_Bueno, chicos, ahora os dejaré con vuestros asesores que os pondrán al día y responderán a vuestras dudas y cuestiones. Después iréis a la cúpula submarina y os mostrarán a los humanos eme, y más tarde llegaré y celebraremos la primera sesión del Consejo Humano. Hasta pronto, os quiero.

Isabel mira al cielo y comienza a volar verticalmente, desapareciendo entre las copas de los pinos. Daniel siente estar dentro de un cómic de ciencia ficción donde una súper mujer se va volando. Merino y Vicente también quedan impresionados. Rápidamente los tres vuelven a observar a sus asistentes. Es la primera vez que Isabel ha usado los poderes del autómata sin dirigir palabra, sino en silencio y sólo con su mente. Isabel no se ha dado cuenta, ni siquiera se percata que ya no trata a Rotus como a un tercero, sino como a parte de ella misma. Mientras vuela piensa para ella, sobre todo para Rotus:

_Vamos al monte Calamorro, ya no puedo más, allí me contarás eso de Javier que me hará tanto daño.

Sin mediar palabra, sólo con la tensión de su mente, la velocidad de vuelo aumenta vertiginosamente.

* * *   Fin del capítulo   * * *

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