miércoles, 18 de septiembre de 2013

La nostalgia se sirve caliente

¡Qué descubrimiento he hecho en casa de mi madre!. Lo flipo en colores: un libro del instituto firmado por mis compañeros y amigos de aquel primer curso de bachiller. Fue en Tarragona, y tiene valor especial o añadido porque al curso siguiente me iba a matricular en un instituto de Torremolinos, muy lejos de allí. Así que aquellas dedicatorias en aquel libro suponían las despedidas por escrito de estos amigos y compañeros. Que hoy me ha sorprendido, en un libro al fondo de un mueble olvidado, esperando mi retorno... Me ha gustado tanto que: ¡post!.


Primero escanearé la página firmada por mis compañeros de estudios. Ya:



Ahora limpiaré las citas y las presentaré individualmente. Recordando que eran citas de personas de 14-15 años hacia otra de la misma edad (el muá) y... ¿por qué son femeninas todas las citas?. Supongo que me dio por ahí, y en uno de mis libros firmaron las chicas de mi clase y en otro los chicos. Pero no he encontrado el otro, sólo el de lengua, o el de las chicas ;-)

La primera cita tiene una larga historia, la escribió Mayte:

Al tío más cachondo y que intenta ligarse a todas las tías, haber consigue su propósito. De Mayte. ¡Acuérdate siempre de mí!”

Si me pudieras leer... Cómo olvidarme si estuve enamorado de ti, al menos me gustaste mogollón. Recuerdo tus cálidos abrazos. A veces meto tu nombre completo en google pero no me llevan a ningún lado. Espero estés bien.

La siguiente cita es muy sencilla, pero a la vez me lleva a un dulce misterio:

de mí para ti”.
Pili

Si volviera a aquel año, con lo vivido hasta ahora, quizás Pili sería la chica que más me atrajera. Hubiera intentado correr su velo y ver su interior porque al recordarla, ahora, me parece fascinante. La recuerdo con jersey de cuello alto.

Bueno, voy a dejar de comentar las citas, pero todas me traen recuerdos cariñosos y muy agradables de sus firmantes. Ahí están todas, incluso una que falta. Sirva para rendir homenaje y recuerdo a ese año o curso donde igual o más aprendí de mis compañeros que de mis profesores. Y aquí tengo papel escrito o fotos digitales que son como puertas abiertas hacia esas personas que, al menos, viven dentro de mí.

Sí, para ser sincero echo en falta una cita, la de Nuria... ¿por qué no firmó?. Porque se podría decir que llegó a ser mi novia, pues nos regalamos libro y rosa el día de san Jordi. Creo recordar que sus padres tenían un estanco, pero no recuerdo su apellido.

Ay... qué recuerdos. Y qué casuales más dulces en este mes donde los estudiantes vuelven a los institutos. ¡Quiero estudiar!
;-)

No hay comentarios:

Publicar un comentario